Hazte socio de radio solidaria

Fortalecer aquellas debilidades que hay en nosotros para evitar caer en tentación..

Del mismo modo que podemos alimentar la mente con deseos incorrectos, podemos arrancarlos de raíz. Para lograrlo, concentrémonos en otras cosas: realizar alguna actividad, conversar con un amigo o reflexionar en pensamientos buenos (Filipenses 4:8). También es útil meditar en las consecuencias emocionales, físicas o espirituales de caer en la tentación (Deuteronomio 32:29). Por otra parte, la oración puede ser de gran ayuda. Jesucristo dijo: “Oren de continuo, para que no entren en tentación” (Mateo 26:41).