El salmista David termina este salmo diciendo que está convencido que el bien y la misericordia le "seguirán" todo los días de su vida, y en la casa del Señor vivirá por la eternidad.

Cuando El Señor es nuestro pastor nada nos faltará, no tendré falta de ningún bien, porque con ÉL lo tengo todo, El nos da aliento, nos quita el temor, nos llena de paz, nos libra de nuestros enemigos, nos unge con su aceite fresco, llena nuestra copa y algo todavía más grande, nos siguen el bien y la misericordia.

¿Si pudiéramos visualizarlo cómo sentiríamos que dos personas estuvieran siempre con nosotros? Siempre detrás nuestro, a dondequiera que fuéramos, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, si salimos de casa allí van con nosotros, si vamos al trabajo, a la iglesia, de compras, de paseo, en tiempos difíciles, en necesidades, cuando estamos solos, cuando estamos tristes, cuando nos faltan las fuerzas, cuando perdemos la esperanza, cuando no podemos más, siempre siguiéndonos y acompañándonos, asimismo quiere Él Señor que sepamos que mientras Él es nuestro Pastor SU BONDAD Y SU MISERICORDIA van con nosotros a todas partes, nos siguen todos los días de nuestra vida.

La bondad es un atributo de Dios, es su esencia misma, El es bueno y nos ama, su bondad y todo lo bueno que tiene para nosotros sus hijos nos sigue y acompaña todos los días de nuestra vida. Así también la misericordia es otro atributo de Su divinidad, Dios es misericordioso, Él siempre está dispuesto a compadecerse de nuestros sufrimientos y los hace suyos.

Él conoce también de nuestros errores y cuando nos hemos equivocado, sabe de nuestra culpa ante las situaciones, pero por Su misericordia no nos da lo que merecemos por nuestras equivocaciones, sino que nos libra aun de nuestra propia maldad, su misericordia nos sigue todos los días de nuestra vida.

Si El Señor es nuestro pastor Su bondad y Su misericordia están con nosotros en todo momento, nos guardan, nos libran, nos dan la seguridad que Él está siempre con nosotros. Su bondad nos acompaña y nos sostiene, Su misericordia nos libra y defiende, son dos regalos inexplicables e incomprensibles para nuestro entendimiento humano.

Estamos prácticamente comenzando un nuevo año y necesitamos saber y tener la certeza en el corazón que si El Señor es nuestro pastor nada nos faltará y su bondad y su misericordia nos seguirán durante todos los días, todos los meses y todos los años de nuestra vida. Que El Señor sea hoy y siempre nuestro Pastor porque con Él nada nos falta!