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La palabra Santidad la encontramos en varios pasajes de la Biblia, sin embargo en nuestros tiempos no es común hablar santidad, ser santos y santificarse. La palabra Santidad la encontramos en varios pasajes de la Biblia, sin embargo en nuestros tiempos no es común hablar santidad, ser santos y santificarse. La palabra santificarse posee dos significados el primero ser santificado es ser apartado, guardado, separado para el servicio de Dios y el segundo es guardarse santo en conducta, pensamientos, alma y corazón.

Jesús cuando ora por sus discípulos le dice al Padre "Santifícalos en tu verdad", ese es otro deseo que debe haber en nuestro corazón cuando oramos e intercedemos por nuestros hijos. El anhelo de un padre o una madre que aman a Dios y tienen temor de Él, es que sus hijos sean santificados para El Señor, que sean apartados, guardados y separados para Dios, lo que implica que oramos para que no haya ninguna contaminación que pueda envolver sus corazones, porque sus vidas serán instrumentos en manos de Dios para extender Su reino. También debemos orar porque Dios guarde a nuestros hijos en una conducta santa, limpia, lejos de toda corrupción y maldad, lejos de toda inmundicia y pecado para que sean santos para Dios.

Es fácil pensar en orar por santidad cuando nuestros son pequeños, porque hay más inocencia en ellos, pero debe ser muy importante orar por esa santificación en ellos cuando se van haciendo más mayores, cuando son jóvenes o adolescentes y cuando se hacen adultos, es una petición que debe existir constantemente en la intercesión por nuestros hijos Señor SANTIFÍCALOS EN TU VERDAD.

Con esto estamos diciendo Señor guarda a nuestros hijos para ti, que sean apartados para ti, que no se contaminen con el mundo, que la maldad no toque a sus corazones y sean apartados de tu camino, cuando oramos por santificación estamos diciéndole a Dios, guarda a mi hijo de ser corrompido por este mundo, por la maldad, por la mentira, por la falta de honradez, que nuestros hijos sean hombres y mujeres de palabra, que nunca busquen el camino fácil para conseguir las cosas, sino que siempre haya en ellos ese temor a Dios, a honrarle, agradarle y hacer Su voluntad.

Cómo pueden ser santificados? solo a través de la verdad de la palabra de Dios en sus vidas. Enseñándoles desde muy pequeños lo que la palabra de Dios dice y enseñarles a crecer y caminar en ese camino. Es tan importante orar porque El Señor santifique a nuestros hijos en Su verdad, declaremos la palabra de Dios sobre sus vidas, hablemos con ellos en cualquier oportunidad que tengamos con la palabra de Dios, es la única que puede llegar hasta sus corazones, transformarlos y hacerlos santos para Dios.

Jesús ora por sus discípulos pidiendo: Que te conozcan a ti, Que los guardes del mal y hoy la tercera cosa que hemos recordado Santifícalos en tu verdad. No dejemos de orar por nuestros hijos, el tiempo de oración por ellos es una inversión valiosa que no tiene precio.

Señor santifica en tu verdad a nuestros hijos, apártalos para ti, que sean guardados en tu mano para Tu servicio, que el anhelo de sus corazones sea llegar a ser hombres y mujeres tuyos, aptos para toda buena obra y fieles a ti, que su conducta esté libre de corrupción, de mentira, de deshonra y falsedad, haz que nuestros hijos sean luz para este mundo y nunca oscuridad, que sean santos para ti Señor como tu eres santo, en el nombre Jesús, amén!