Mikel Díez nos comparte esta reflexión en este día. Esa limpieza se opera en los corazones de todos mediante la fe (Hechos 15: 9). Dios desea limpiarnos, librarnos de la suciedad que pueda anidar en nuestro espíritu, liberarnos de las miasmas de la vida que llevamos. Lo hace a través del sacrificio del mesías-siervo y lo recibimos gratuitamente si lo aceptamos con fe porque no podemos comprarlo, negociarlo o adquirirlo.