José Jesús nos comparte esta reflexión en este día. La primera acción es recibir la palabra de Dios. Aparece en los versículos 1 y primera parte del 2. Dice así: “Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento tu oído a la sabiduría.”

Las palabras que hablaba Salomón, o los mandamientos que salían de su boca estaban saturadas de sabiduría. Esto significa que lo que hablaba Salomón era la palabra de Dios. Note lo que dijo Pablo a Timoteo.

Leo en 2 Timoteo 3:14-15 “Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quien has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.”