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José Jesús nos comparte esta reflexión en este día


¿Por qué razón quedan raíces amargas en nuestras vidas?

Y lo primero que te puedo decir es que una de las causas más importantes, tal vez más definitorias, por las que pueden quedar raíces amargas es la falta de perdón.

Perdonar es una llave en la Sanidad Interior que nos abre paso a la sanidad del alma.



La falta de perdón suele hacer que queden en nuestro interior raíces amargas.

En Efesios 4:32 leemos: "Mas bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo."

Esta es nuestra obligación.

Sin embargo, no parece un trámite tan sencillo, porque si todos pudiéramos perdonar de corazón, fácilmente, no habría tantas personas afectadas con raíces de amargura.



Sabemos que el perdón que extendemos es un perdón inmerecido, la persona al que perdonamos no se merece nuestro perdón, así como tampoco nosotros no merecemos el perdón de nuestros pecados que Dios nos dio en Cristo.

El acto sincero de perdón produce alivio, trae paz.

Perdonar es como sacarnos una piedra enorme de nuestra espalda y quitarnos un terrible peso.

Ésta es la sensación que experimentamos al perdonar una ofensa.

En Marcos 11:25 y 26, la Palabra nos dice que si no perdonamos, Dios no nos perdona.