Hazte socio de radio solidaria

Dios es nuestro refugio y fortaleza, pronto auxilio. Sin duda, Jehová posee la capacidad de proteger a sus siervos. Es el “Dios Todopoderoso”, designación que destaca su irresistible fuerza en acción, imparable como una ola arrolladora (Génesis 17:1).

En vista de que él es capaz de hacer cuanto dispone su voluntad, cabe preguntarse si esta incluye valerse de su poder para resguardar a su pueblo.

Jehová es el Pastor y nosotros “somos su pueblo, y las ovejas de su apacentamiento” (Salmo 23:1; 100:3). Hay pocos animales tan faltos de recursos defensivos como la oveja doméstica.

El pastor de tiempos bíblicos tenía que ser valiente, ya que debía proteger su rebaño de leones, lobos y osos, así como de los ladrones (1 Samuel 17:34, 35; Juan 10:12, 13). Pero a veces su labor requería ternura. Por poner un caso: cuando alguna oveja paría lejos del aprisco, el buen pastor se quedaba con ella durante el difícil trance y luego recogía al indefenso corderito y lo llevaba al redil.