Carlos Reich nos comparte esta reflexión en este día. Cuando estés en medio de tu crisis, de tu necesidad y de tus problemas, no seas un quejumbroso amasijo de penas y quebrantos.

Guarda silencio y verás la mano de un Dios que nunca deja a un justo desamparado. Confía en Dios y Él hará grandes maravillas para Su gloria y honra.