Oscar Fradejas nos comparte esta reflexión en este día. ¿Por qué sufren los justos? Esta es la pregunta que se levanta después de que Job pierde a su familia, su fortuna, y su salud. Los tres amigos de Job, Elifaz, Bildad y Zofar, llegan a “consolarlo” y a discutir su aplastante serie de tragedias. Ellos insisten en que su sufrimiento es un castigo por el pecado en su vida.

Job permanece fiel a Dios a través de todo esto, y afirma que su vida no ha sido una de pecado. Un cuarto hombre, Eliú, le dice a Job que necesita humillarse a sí mismo y someterse a las pruebas usadas por Dios para purificar su vida.

Finalmente Job cuestiona a Dios mismo y aprende valiosas lecciones acerca de la soberanía de Dios y su necesidad de confiar totalmente en el Señor. Job es entonces restaurado en su salud, felicidad y prosperidad, mucho más allá de su situación inicial.