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Daniel Valuja nos comparte una reflexión en una noticia de actualidad.

En Wall Street hay muchas quinielas acerca de cuál será la primera compañía en superar por primera vez en la historia la psicológica barrera del billón de dólares en términos de capitalización bursátil. La que más cerca lo tiene es Apple, aunque en dura pugna con Amazon. El fabricante del iPhone ha subido un 195% en cinco años y a media sesión del pasado viernes su valoración alcanzaba los 943.200 millones de dólares.

El impresionante calentón que acumulan las acciones no impide, según los analistas, que éstas todavía conserven potencial de revalorización suficiente para superar la barrera del billón, una valoración que situaría la tasación de Apple en una magnitud muy parecida al tamaño de la economía española. En estos momentos 26 casas de Bolsa siguen al valor, según datos de Nasdaq, y el 50% de los consejos que recibe son de comprar y el otro 50% de mantener.

El mercado especula con que la compañía con sede en Cupertino (California, EE UU) trabaja en tres nuevos modelos de Iphone y tiene sobre la mesa mejoras en su reloj inteligente (Apple Watch) y una actualización de sus cascos (AirPods). Se trata de un arsenal en la recámara suficiente para servir de combustible adicional a su evolución futura en Bolsa.

Los inversores tienen marcado en rojo el 31 de julio. Ese día Apple presentará las cuentas de su tercer trimestre fiscal. Unas cifras mejores de lo esperado por el mercado podrían ser la excusa perfecta para superar el billón de dólares en capitalización. En su último ejercicio completo la compañía dirigida por Tim Cook elevó un 6,3% sus ventas, hasta los 229.234 millones de dólares (195.926 millones de euros), y ganó 48.351 millones, un 5,8% más que el año anterior.

“Es una compañía increíble. Si observan sus números, gana el doble que la segunda empresa más rentable de EE UU”. Con estas palabras justificaba en mayo pasado Warren Buffett la compra de 75 millones de acciones adicionales de Apple durante el primer trimestre del año. El gigante tecnológico es, junto con Wells Fargo, la principal participación de Berkshire Hathaway, el vehículo inversor de Buffett.

Su paquete de acciones tiene un valor de mercado de 46.408 millones. Otro de los grandes inversores institucionales que ha venido ampliado su exposición a Apple es el fondo soberano noruego, que ya tiene un 1% del capital, lo que constituye su mayor inversión entre las 9.000 compañías cotizadas de todo el mundo que tiene en cartera.

La empresa, una de las beneficiadas por la reforma fiscal de Donald Trump, es una máquina a la hora de generar flujo de caja, con una tesorería (lo contrario a la deuda) en torno a los 280.000 millones. Durante años, bajo el mandato de Steve Jobs, Apple se negó a remunerar a sus accionistas. Sin embargo, la presión del mercado acabó con esta política en 2012. Desde entonces, mediante el pago de dividendos y la recompra de acciones, ha retribuido con 275.200 millones a sus propietarios.

Esta regularidad, tanto en los resultados como en el dividendo, están cambiando la percepción que los inversores tienen del sector tecnológico en general, y de Apple en particular. “Históricamente, los inversores han optado por valores del sector de consumo básico para sobrevivir a una recesión económica”, reconoce en un informe reciente Stéphane Monier, jefe de inversiones de Lombard Odier. “Pero a medida que la innovación madura, las compañías tecnológicas están tan profundamente integradas en nuestras vidas que se encuentran más cerca de parecer una inversión más propia de la filosofía value [valor], que de una estrategia growth [crecimiento]. Si pensamos en un producto como el Iphone de Apple, vemos como los consumidores lo consideran como un producto básico”, añade Monier. Los competidores más cercanos a Apple para rebasar la cota del billón son Amazon, con una capitalización de 887.958 millones, y Alphabet (Google), tasada por los inversores en 828.312 billones. Desde la crisis financiera, el sector tecnológico, sobre todo en EE UU, ha sido el claro ganador en Bolsa, como demuestra el hecho de que su peso en el índice MSCI World ha aumentado del 17% al 26%.

A pesar de su fuerte subida en Bolsa, las valoraciones actuales están lejos de ser disparatadas: el PER (ratio que indica el número de veces que el beneficio por acción está contenido en la cotización) del sector tecnológico es de 18,9 veces las ganancias previstas en los próximos 12 meses, comparado con las 16,5 veces del índice S&P 500 y el PER de 51 veces que llegó a alcanzar la industria durante la burbuja puntocom de 2000. (Fuente: El País)