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Daniel Valuja nos comparte una reflexión en una noticia de actualidad.

Durante 10 años, han desarrollado robots acrobáticos cuya fuente de inspiración han sido los insectos. Una tarea compleja que ha culminado con el desarrollo de Delfly Nimble. A partir de este pequeño robot, basado en un diseño simple y fácil de producir, sus creadores (del laboratorio MAV y de la Universidad de Wageningen) se atrevieron a investigar detenidamente los movimientos de un insecto.

Sólo hizo falta una prueba de vuelo para que el profesor Florian Muijeres, del grupo de Zoología Experimental de la Universidad de Wageningen, decidiera poner en marcha el estudio: «Inmediatamente pensé que podríamos emplearlo para investigar el control y la dinámica de los vuelos de insectos».

El equipo decidió programar el robot para que imitara con la mayor precisión posible las ágiles y altas acrobacias propias de insectos como la mosca de la fruta, tan molestos en la época estival. Con unas alas que se mueven 17 veces por segundo, Delfly Nimble es capaz de realizar maniobras de lo más agresivas acompañadas de giros de 360 grados a 25km/h. Así, el robot muestra cómo las moscas de la fruta controlan el ángulo de giro para así escapar más rápido de cualquier palmada enfurecida.

«A diferencia de los experimentos con animales, teníamos el control total de lo que sucedía en el cerebro del robot» explica el primer autor del estudio y diseñador principal del robot, Matj Karásek. Sin Delfly Nimble, este equipo neerlandés no podría haber dado con el secreto de las dinámicas de vuelo que forman parte del día adía de los insectos. Sin embargo, este no es el único 'modelo' que veremos de este insecto-robot. Aquellos que le vieron aletear sus alas por primera vez tendrán la oportunidad de llevarlo a un nivel más alto con el TTW Project (Tan ágil como una abeja) financiado por NWO, la Organización Holandesa para la Investigación Científica.