Una pareja da a luz a los hijos de otros tras el error de una clínica reproductiva.

Durante años, una pareja de Nueva York de origen asiático trató de tener hijos sin éxito, forzados a recurrir a la fecundación 'in vitro' para poder concebir. Invirtieron más de 100.000 dólares en su sueño, entre el proceso de reproducción asistida, gastos médicos varios y viajes hasta la clínica en California. Sin embargo, algo salió mal: les implantaron los embriones equivocados y tuvieron los hijos de otras parejas, dos varones sin relación entre ambos.

Así ha quedado reflejado en la demanda que ha presentado la pareja en Nueva York contra la clínica CHA Fertility, un centro de lujo con sede en Los Angeles que se vanagloria de haber ayudado a cumplir los sueños de familias de 22 países del mundo, muchos de ellos provenientes de Asia.

En los documentos legales, la pareja figura como A.P. y Y.Z. para minimizar "la vergüenza y humillación" que ha supuesto el dar a luz a dos niños sin rasgo asiático alguno. Esa primera y más que evidente sospecha de que algo estaba mal dio paso a una prueba de ADN que confirmó sus peores temores.

Ya antes, el hecho de que las pruebas hubieran detectado que eran niños lo que estaban gestando les extrañó puesto que les habían asegurado que solo se usaron embriones femeninos en el proceso. Según la demanda, el galeno lo atribuyó a un error de la ecografía y se mantuvo firme en su diagnóstico: darían a luz a dos niñas.

Además, según informa el New York Post, A.P. y Y.Z han sido forzados a renunciar a la custodia de los bebés en favor de sus respectivos padres biológicos, que también eran clientes de la clínica CHA Fertility.

La demanda carga contra la clínica y dos hombres identificados como dueños y directores del centro. Se les acusa de negligencia médica y estrés emocional, entre otras cosas. Además, sostiene que los dos bebés ni siquiera están "relacionados genéticamente el uno al otro". De momento, la clínica no ha querido pronunciarse al respecto.

En los documentos legales, la pareja figura como A.P. y Y.Z. para minimizar "la vergüenza y humillación" que ha supuesto el dar a luz a dos niños sin rasgo asiático alguno. Esa primera y más que evidente sospecha de que algo estaba mal dio paso a una prueba de ADN que confirmó sus peores temores.

Ya antes, el hecho de que las pruebas hubieran detectado que eran niños lo que estaban gestando les extrañó puesto que les habían asegurado que solo se usaron embriones femeninos en el proceso. Según la demanda, el galeno lo atribuyó a un error de la ecografía y se mantuvo firme en su diagnóstico: darían a luz a dos niñas.

Además, según informa el New York Post, A.P. y Y.Z han sido forzados a renunciar a la custodia de los bebés en favor de sus respectivos padres biológicos, que también eran clientes de la clínica CHA Fertility.

La demanda carga contra la clínica y dos hombres identificados como dueños y directores del centro. Se les acusa de negligencia médica y estrés emocional, entre otras cosas. Además, sostiene que los dos bebés ni siquiera están "relacionados genéticamente el uno al otro". De momento, la clínica no ha querido pronunciarse al respecto.