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Daniel Valuja nos comparte una reflexión en una noticia de actualidad.

Me aproximo a la “gestación por sustitución solo para padres” a través de las vivencias de hombres que iniciaron en su momento o que se encuentran actualmente en un proceso de gestación subrogada. Un objetivo común les une, el deseo de formar una familia. Para profundizar más en el tema y que me contase su experiencia en un momento en el que en nuestro país todavía no era habitual recurrir a un “vientre de alquiler” para ser padre, contacté con Sebastián Expósito, primer padre soltero en España por gestación subrogada.

Vive en Barcelona, así que realizamos la entrevista por teléfono. Tras confirmar una hora y un día, marqué el número facilitado. Tras varios intentos fallidos, finalmente, escuché la voz de Sebastián al otro lado del hilo telefónico. Tranquilamente, me avisó de que, por favor, me mantuviera al aparato. Mientras, al otro lado del auricular, escuché una conversación breve en la que Sebastián apuntaba: “luego seguiremos haciendo los deberes”. Tras una pausa, volvió a dirigirse a mí, se encontraba resolviendo deberes de matemáticas con su hija. Una niña que nació en 2008, mediante gestación subrogada en Estados Unidos.

Sebastián Expósito es empresario y desde hace algunos años dirige Gestación por Sustitución, SLU, una empresa que asesora a aquellas personas que desean tener un hijo mediante gestación subrogada. Esta empresa nació en 2012, aunque Sebastián ya ofrecía asesoría como autónomo desde 2008 a través de un blog ahora convertido en su web “gestacionporsustitucion.com”. En 2005 empecé a investigar sobre cuáles eran los requisitos para iniciar un proceso de este tipo. Pensaba que la gestación subrogada solo era posible en aquel momento para familias americanas. En un viaje por el país descubrí, por casualidad, que se podía iniciar de forma internacional. En aquel momento estaba soltero. Mi condición sexual resultaba un obstáculo y no entendía por qué mi homosexualidad podía condicionar mis deseos de conseguir formar una familia”.

Expósito explica que en EE UU existe la opción de hacer figurar a la gestante en el certificado de nacimiento o no hacerlo, y “opté por la segunda opción”, indica. “Esta decisión supuso que desde el año 2008 hasta finales de 2015, la niña no fue registrada. Durante esta fase, mi hija estuvo legalmente con un pasaporte americano y con un NIE, porque por un lado se reconocía la agrupación familiar, pero no la registraban en el Registro Civil porque no veían la filiación. Hoy en día, en cualquier proceso de gestación subrogada para un hombre soltero, independientemente de su condición sexual, queda registrado como padre único y el bebé mantiene los dos apellidos del padre”, confirma Sebastián Expósito.

Una práctica no legalizada en España

En España, la mayor parte de los hijos por gestación subrogada provienen de Estados Unidos y Ucrania. Este tipo de gestación es una práctica que no está legalizada en España y que genera un gran debate entre los que están a favor y defienden que la gestación subrogada es solo una técnica más de reproducción asistida, entre otras motivaciones, y los que están en contra, valorando que será muy difícil controlar todos los procesos y que el alquiler de vientres establece un contrato con cláusulas abusivas para la mujer gestante, entre otras razones. Todos los partidos políticos españoles están debatiendo internamente sobre la gestación subrogada. De momento, Ciudadanos es el partido que se ha manifestado más abiertamente a su favor. Sea como sea, todos ellos barajan la adopción de un modelo altruista. Esto significa que las madres ofrecerían sus cuerpos voluntariamente y sin ánimo de lucro.

En relación con el perfil de la persona que inicia un proceso de subrogación, Expósito apunta que “un 8%-10% son padres solteros, un porcentaje que va en aumento. También hay cada vez más padres heterosexuales solteros que optan por este tipo de gestación, con una franja de edad situada entre los 35 y 45 años. Siempre con un nivel adquisitivo medio-alto. Suelen ser profesionales autónomos y de profesiones liberales, médicos, abogados, etc. En Estados Unidos el importe final del proceso varía dependiendo del perfil de la persona que va a gestar a tu futuro hijo. En la actualidad, se necesitaría entre 135.000 a 165.000 dólares (120.000 a 150.000 euros). No es lo mismo elegir una gestante “probada”, que ya se ha sometido con anterioridad a este tipo de gestación, que una “no probada”.

Según Expósito, “el modelo de familia actual ha cambiado mucho, y que sea necesario un padre y una madre para la educación de un hijo ha quedado un poco obsoleto. El modelo de familia tradicional ha pasado, quizás, a ser lo más extraño. Pero, independientemente de los modelos, lo que necesita un niño para crecer de manera adecuada es amor y que sus necesidades estén cubiertas. En el caso de mi hija, no ha notado la carencia de una madre porque tiene la protección no de una madre sino de muchas mujeres que aunque no hayan sido su madre, han sido referentes para ella”.

En la paternidad individual, ¿es necesario cubrir el papel que tiene la figura de la madre en una familia tradicional? La psicóloga Ana Lucas manifiesta que “en la paternidad individual, igual que en la maternidad en solitario, hay que cubrir todos los roles fundamentales para el desarrollo de los hijos. No es una cuestión de género sino de sentido común. Todos conocemos hombres con déficits importantes en los supuestos roles masculinos y viceversa, mujeres con ausencia de supuestos roles femeninos. Afrontar la paternidad o maternidad en solitario significa liderar todas las funciones vitales”. Una opinión en la que coincide con María Picazo, psicóloga sistémica familiar del equipo Psico-salud, quien dice que “el niño necesita una experiencia temprana de afecto y seguridad, una experiencia de cuidado tierno, en la que pueda aprender a depender y a ser cuidado, y estás funciones no son exclusivas de la madre biológica ni necesariamente tienen que ser llevadas a cabo por una mujer. Al hablar de roles, aludimos a las funciones socialmente atribuidas a una figura; es de una relación de lo que hablamos. La forma en la que el cuidador principal se vincula con el niño, la experiencia afectiva, sobre la que se construye una base vincular segura, no está determinada tanto por el sexo o por la consanguineidad como por la disponibilidad del cuidador para establecer esta relación”.

La paternidad también forma parte de la identidad masculina

Javier, asociado de la Asociación Padres por la Gestación Subrogada, se encuentra actualmente en un proceso de gestación subrogada y reitera que “los factores que llevan a un hombre a llevar a cabo una paternidad en solitario no son diferentes de las de cualquier otro tipo de familias como solteras, parejas heterosexuales, parejas homosexuales. La paternidad es uno de los ejes importantes de la identidad masculina. Y al igual que sucede con la maternidad como tal, lo principal es sentirse como un verdadero adulto, madurar, dar sentido a la vida, es decir, aspectos que resaltan las repercusiones de convertirse en padre sobre la identidad y el sentido de la propia vida”. Sobre que la biparentalidad, en ocasiones, se siga considerando el marco ideal para la crianza de los hijos, Javier opina que “hoy en día un hombre soltero puede ofrecer a su hijo o hija las mismas necesidades que cualquier otro modelo de familia. Cada vez existen más varones que manifiestan su deseo de tener hijos o hijas, esto es interesante porque en general se ha supuesto que las mujeres son las que anhelan cumplir dicho deseo. Sin embargo, existen varones que desean tener hijos. Creo que todos deberíamos replantearnos que la maternidad no es solo cosa de mujeres. Sino que va más allá del género o la identidad sexual de las personas”.

Entre las reivindicaciones que se hacen desde la Asociación, “está el derecho de todos y todas a formar su familia. En el caso de los solteros, la única posibilidad segura de ser padres es a través de la gestación subrogada. Trabajamos para que los miedos y los tabús acaben cuanto antes y cada vez se visualice que esta es una realidad que ha venido para quedarse entre nosotros, tal como sucedió hace años con la fecundación in vitro, ya que la gestación subrogada no es sino una técnica más de reproducción asistida”.

En relación al momento en el que hay que informar a los hijos de “solo padres” de su procedencia, María Picazo comenta que “cuando los niños formulen las preguntas. Cuando los hijos son lo suficientemente mayores para formular preguntas sobre su origen, o su filiación, en los casos de adopción, es también lo suficientemente mayores para recibir las respuestas adecuadas. Si bien es importante adaptar nuestra forma de hablar al nivel de comprensión del niño. Hablar de una manera abierta, honesta y congruente, tanto de lo que sentimos, como de nuestras experiencias, previene el distanciamiento, permite a los niños afirmarse y robustecerse en las relaciones, y contribuye a desarrollar una visión integrada de sí mismos”.

Fuente: El País