Hazte socio de radio solidaria

Daniel Valuja nos comparte una reflexión en una noticia de actualidad.

La cucaracha australiana, un insecto no natural de la península ibérica, cuyo nombre científico es Periplaneta australasiae, se ha detectado por primera vez en Madrid. Si se adapta correctamente al entorno, podría expandirse por la red de alcantarillado de la ciudad. Jordi Tapias, director técnico de Anticimex, asegura que «no se trata de una especie especialmente invasora, pero ya que se ha detectado en la red de saneamiento de la ciudad es posible que se extienda y pueda aparecer en jardines y edificios».

La cucaracha australiana ya se había detectado en 2016 en Guipúzcoa y con anterioridad en las Islas Canarias y con toda probabilidad llegó a Madrid alojada en mercancía o embalajes procedentes de zonas con asentamientos de esta especie.

Anticimex trabaja en coordinación con las autoridades sanitarias de la ciudad de Madrid para determinar la expansión de la especia y el mejor tratamiento a realizar. Con esta finalidad, el responsable técnico y de higiene de Anticimex Australia, John Murray, también está colaborando en la definición del tratamiento más aconsejable por su experiencia y conocimiento del comportamiento de la especie, sus preferencias de hábitat y costumbres de alimentación.

«Sabemos que la cucaracha australiana prefiere los hábitats al aire libre, donde a menudo se encuentra debajo de la corteza de árboles, pilas de leña y lugares con materia vegetal húmeda y en descomposición. Sin embargo, también se sienten muy cómodas viviendo dentro de edificios y suelen anidar en armarios, detrás de los cajones, en todas las áreas de alimentos, paredes y huecos de techo», señala Murray.

Los ejemplares adultos de la cucaracha australiana miden unos 3,5 centímetros de largo y tienen una coloración marrón rojiza, similar a otras especies como la cucaracha americana. Sin embargo, tiene algunos rasgos diferenciadores como las bandas de color más claro en el borde exterior de las alas.

Útiles y peligrosas al mismo tiempo

Las cucarachas tienen su función en la naturaleza ya que son insectos carroñeros que se alimentan de materia orgánica en descomposición, proporcionan fuente de alimento para otras muchas especies del ecosistema y son depredadores de chinches y huevos de plagas agrícolas.

Sin embargo, en los entornos urbanos preocupa su proliferación por su potencial para transmitir enfermedades causadas por bacterias o virus. Uno de los riesgos para los humanos atribuido a las cucarachas incluye las alergias inducidas causadas por inhalación, ingestión, abrasión dérmica o inyección de alérgenos producidos por las cucarachas. Se ha documentado que aproximadamente la mitad de los pacientes asmáticos son alérgicos a las cucarachas. Los síntomas de las alergias causadas por las cucarachas pueden ser estornudos, reacciones cutáneas e irritación ocular.

La plaga más común

Entre las plagas urbanas, las cucarachas son una de las más habituales y más difíciles de detectar por su capacidad para adaptarse a medios cambiantes y hostiles y su facilidad para ocultarse en lugares inaccesibles.

Para prevenir su aparición en el hogar es importante ser cuidadosos con la limpieza, eliminar restos de alimentos del suelo, mantener la comida de mascotas en recipientes cerrados, sellar grietas y hendiduras y evitar fuentes de humedad como fugas en cañerías, lavaderos o electrodomésticos como la lavadora o la nevera.

La forma más efectiva de eliminar una plaga de cucarachas ya sea en espacios públicos o en el hogar, es contar con ayuda de expertos en control de plagas. Son insectos muy resistentes y que construyen nidos y criaderos en lugares inaccesibles, por eso muchos cebos caseros o repelentes sólo acaban con los ejemplares que podemos ver y no con la raíz del problema.

Fuente: ABC