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Daniel Valuja nos comparte una reflexión en una noticia de actualidad.

El Gran Hermano en China está tan presente, que muchos dicen no molestarles estar continuamente bajo vigilancia de las cámaras de seguridad. Ahora las cámaras con reconocimiento facial se cuelan en las escuelas para saber qué hacen los alumnos o hasta qué están sintiendo.

Ya conocimos hasta qué punto llega el reconocimiento facial en China cuando en sólo 7 minutos es posible reconocer a una persona que esté en busca y captura. Ahora, en el instituto número 11 en Hangzhou, llevan este sistema de monitorización al extremo.

El sistema de reconocimiento facial instalado en este instituto vigila cada movimiento, pero no por motivos de seguridad, para conocer su comportamiento. Una vez un estudiante entre en el recinto, se guardará la hora exacta a la que entra, pero también sus expresiones y movimientos.

El sistema es capaz de reconocer las expresiones y movimientos de los estudiantes, llegando al punto de categorizarlas entre feliz, enfadado, temerosos, confundidos o molestos. También es capaz de registrar sus acciones, como cuando escriben, están leyendo, levantan la mano para realizar una pregunta o se quedan dormidos en la mesa.

Toda esta información es recopilada y mostrada de una forma fácil de entender a los profesores para que puedan supervisar el rendimiento de cada alumno. De esta forma se podría determinar que según el comportamiento de un alumno, puede lograr mejores o peores notas en el futuro.

Los responsables de este programa han declarado que ante las dudas de la privacidad del sistema de vigilancia, no almacenan las imágenes, sólo se guarda la información de las acciones que realizan los alumnos. Aun así, cada acción está enlazada al perfil de un estudiante, no de forma anónima. Además, toda la información se almacena en un servidor local dentro del instituto, no en la nube.

¿El beneficio de mantener a todos los menores bajo el control de las cámaras? “el sistema puede ayudar a los docentes a replantearse su método de enseñanza […] así como a reducir el tiempo necesario para controlar la asistencia a la clase a solo unos pocos segundos.”

Fuente: Clipset 20 Minutos