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Sully de Barra nos presenta este espacio todos los viernes en radio solidaria. Sabemos que amar no es solamente una forma física de expresión a través de cariño, regalos y detalles hacia la persona amada, el amor real, el que viene de Dios, va mucho más allá de lo que nuestras palabras y aún nuestros actos puedan hacer. Recuerdo hace muchos años una canción que decía "amar es entregarse, olvidándose de sí, buscando lo que al otro le pueda hacer feliz", y cuánta verdad había en este canto que entonábamos en la iglesia y lo repetíamos una y otra vez, sobre todo me hace pensar la frase "buscando lo que al otro le pueda hacer feliz".

Y para permanecer en El Señor cada día también tengo que permanecer en El en mis palabras y mi forma de hablar a quienes me rodean, mostrando el amor de Dios a través de lo que hablo y poniendo atención en las frases que digo, ya amar a alguien no es salir y recorrer tiendas y almacenes buscando ropa y regalos para hacer feliz a otro, tampoco se trata de buscar grandes posesiones o cosas extraordinarias; una expresión de nuestro amor es buscar actitudes en nosotros que puedan hacer feliz a quienes amamos y nunca buscar hacerles daño.

Es innegable que en una familia, en un matrimonio, en una amistad entre amigos, amigas o hermanos en la fe puede haber desacuerdos, pueden haber opiniones y actitudes contrarias a lo que nosotros "pensamos" que es lo correcto. Pero debemos cuidar esos enemigos que salen de nuestros labios, que se lanzan como dardos punzantes para hacer daño y hacer sentir mal a quienes amamos.Si permanecemos en EL Señor debemos pensar que con nuestra boca podemos hablar bendición o maldición hacia esas personas que están a nuestro lado, pueden ser nuestro esposo o esposa, nuestros hijos, nuestros padres, amigos, hermanos, compañeros de trabajo, vecinos etc..

En el libro de Filipenses 4:5 la palabra de Dios dice "Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca". Y qué es esa gentileza? La gentileza es una virtud que muestra amabilidad, cortesía y respeto hacia las personas que están cerca de nosotros. El Señor nos exhorta que nuestra gentileza sea conocida por todos los hombres, esto quiere decir que la gente nos conozca por lo amables, por lo agradables, respetuosos y especiales que somos, porque Dios permanece en nosotros y nosotros en El, esto debe hacer una diferencia notable entre otras personas.