La integridad es cuidar tener un buen tesoro en el corazón, un corazón que atesora la verdad. Cuando hablamos de integridad pensamos en una persona recta, responsable y sin fallos, pero la integridad va mucho más allá de eso. La palabra integridad proviene de una raíz que significa “entero”, “intacto”, “sin tacha o defecto”, ser íntegro debería de ser una manera diaria de vivir, en ningún momento podríamos estar tranquilos con una vida doble donde nuestras acciones no reflejan lo que hay en nuestros pensamientos, tener integridad es guardar unidad entre lo que pensamos, decimos y hacemos.

Por ejemplo si yo hablo de Dios, comparto su palabra a otros y hablo de una vida de santidad, mis palabras deben ir respaldadas por mis acciones y por mis pensamientos. No podemos decir o hacer cosas y en nuestra mente pensar de manera contraria y diferente, no podemos pensar de una manera justa y responsable, pero luego accionar y ceder por la presión de un grupo o porque las circunstancias nos obligan y hacer las cosas de forma diferente. Actuar con actitud de integridad es cuidar palabras, frases o comentarios, debe haber armonía y una unidad, para ser personas íntegras que piensan, dicen y hacen las cosas en una sola dirección.

Hay frase muy interesante que dice "El alma se tiñe del color de sus pensamientos. Piensa sólo en aquellas cosas que están en línea con tus principios y que puedan ver la luz del día.”Heráclito. Nuestra alma en verdad se tiñe del color de lo que pensamos, lo que quiere decir que debemos pensar cosas que vayan en la misma línea de nuestros principios, si nuestros pensamientos son oscuros nuestra alma será diferente y si nuestra forma de pensar tiene la luz de Cristo nuestra alma brillará con esa luz y muy importante nuestros pensamientos puedan ver la luz del día, en otras palabras que si las personas pudieran ver nuestra mente, no encuentren en ella nada que tenga que ocultarse. Eso es vivir con actitud de integridad.

La integridad se expresa muy bien en el libro de Lucas 6:45 que dice "El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca." La integridad es cuidar tener un buen tesoro en el corazón, un corazón que atesora la verdad, la santidad, la justicia, sabiduría, amor y compasión para que en nosotros abunden palabras y acciones que sean muestra de lo que hay nuestro interior.

La palabra de Dios nos habla de cómo podemos comenzar hoy a vivir una vida con actitud de integridad, donde quiera que vayamos, sin ocultar, sin engañar incluso a nosotros mismos.