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Dios hace cosas nuevas, las cosas viejas ya pasaron... Cuenta la historia que después también su esposa fue asesinada y finalmente el jefe de la aldea le da la última oportunidad para aquel hombre se salvara y renunciara a su fe, pero este hombre no renunció sino que prosiguió cantando "La Cruz delante y el mundo atrás!", y así fue él también ejecutado. Dice la historia que después de un tiempo, el jefe de aquella aldea, al ver y recordar la fe de aquel hombre dijo "Yo también pertenezco a Jesucristo y así él y toda la aldea se convirtieron a Dios! todo esto por una actitud de hombre que NO MIRÓ ATRÁS!

Y es esta actitud de la que hoy quiero compartir, tener en nuestro corazón la actitud de vivir SIN MIRAR ATRÁS!!! Mirar atrás en todos los sentidos, no es bueno, cuando ponemos nuestros ojos en lo que quedó atrás nuestro mirada se quita de lo presente y de lo futuro, lo pasado, pasado es y Dios quiere ver en nosotros, como sus hijos, esa actitud inquebrantable que no vuelve atrás por la situación que se está viviendo, que no vuelve atrás por los problemas y adversidades, que no vuelve atrás porque hoy no se dieron bien las cosas, sino que sigue adelante, como dice este himno "la cruz delante y el mundo atrás", poniendo nuestra mirada en El Señor y quitándola de todo aquello que nos aleja de él.

La palabra de Dios dice en Lucas 9:62 "Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios." Cuando miramos atrás quitamos la mirada de la dirección correcta, viendo las cosas naturalmente, el arado es una herramienta que tiene que echarse hacia adelante, si ya lo tenemos en nuestras manos, no podemos usarlo hacia atrás, el arado es una herramienta que abre surcos en el camino para que luego pueda sembrarse y siempre se usa hacia adelante, para abrir el camino, a esto se refiere esta escritura, si ya hemos puesto nuestra mano en el arado, si ya hemos dado el primer paso para dejar todo el mundo y todo lo que nos aleja de Dios, debemos seguir adelante, no mirar hacia atrás.

En la palabra de Dios encontramos algunos ejemplo muy fuertes y claros de lo que significa ver hacia atrás, porque más que volver la mirada es volver el corazón y sentir nostalgia, melancolía, pena o dolor porque lo que hemos dejado atrás, y si queremos seguir al Señor y hacer Su voluntad, debemos quitar el corazón de todas las cosas para centrarlo solamente en el.