Hazte socio de radio solidaria

Fernando Ramírez nos compartirá sobre la doctrina de los últimos tiempos en el espacio de "Escuela Bíblica".

La Biblia establece con meridiana claridad que todos comparecerán ante el tribunal de Cristo en cuerpos resucitados y le oirán dictarles su destino eterno. El juicio final se describe vívidamente en la visión de Juan en Apocalipsis:

“Luego vi un gran trono blanco y a alguien que estaba sentado en él. De su presencia huyeron la tierra y el cielo, sin dejar rastro alguno. Vi también a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Se abrieron unos libros, y luego otro, que es el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados según lo que habían hecho, conforme a lo que estaba escrito en los libros. El mar devolvió sus muertos; la muerte y el infierno devolvieron los suyos; y cada uno fue juzgado según lo que había hecho. La muerte y el infierno fueron arrojados al lago de fuego. Este lago de fuego es la muerte segunda. Aquel cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida era arrojado al lago de fuego.” (Ap 20:11-15).

Muchos otros pasajes enseñan este juicio final. Pablo les dice a los filósofos griegos de Atenas que Dios «ahora manda a todos, en todas partes, que se arrepientan. Él ha fijado un día en que juzgará al mundo con justicia, por medio del hombre que ha designado. De ello ha dado pruebas a todos al levantarlo de entre los muertos» (Hch 17:30-31). De modo similar, Pablo habla del «día de la ira, cuando Dios revelará su justo juicio» (Ro 2:5). Otros pasajes hablan claramente de un día venidero de juicio (vea Mt 10:15; 11:22, 24; 12:36; 25:31-46; 1 Co 4:5; He 6:2; 2 P 2:4; Jud 6; et ál.).