La Apologética consiste en defender nuestra fe ante aquellos que nos demandan razón de ella. Este razonamiento o argumento se levanta a partir del diseño o propósito que podemos ver en la creación.

Imagine que va caminando por un bosque y encuentra un reloj en el suelo. ¿Qué es lo primero que le vendría a la mente? ¿Pensaría que una combinación de factores aleatorios a lo largo del tiempo dio como resultado la formación de un reloj que luego brotó de la tierra? ¿Se le ocurriría que por obra del azar pequeños trozos de metal desperdigados llegaron a unirse entre sí de tal manera que produjeron un objeto de gran utilidad? ¿Que se formó un muelle sin propósito aparente y, por casualidad, se encontró con un engranaje que también se había formado sin ningún propósito, y que luego se unieron, accidentalmente, con otros resortes y engranajes, hasta que finalmente formaron un instrumento preciso y funcional que sirve para medir el tiempo?

No, claro que no. Lo primero que pensaría cualquier persona es que ese reloj se le cayó a alguien. Esto se debe a que sus características hablan, claramente, de un mecanismo que fue diseñado. La precisión y la finalidad del mecanismo denotan un propósito, un plan. Debió existir una inteligencia superior que concibió la idea del reloj y de sus mecanismos, y luego lo creó.

Cuando aplicamos el mismo razonamiento al ajuste fino de la creación, a la complejidad de la vida, al código del ADN, a las estructuras mismas que conforman la naturaleza desde un punto de vista macroscópico como microscópico, podemos inferir de una manera muy razonable y científica que debe haber una causa para todo ello.

En 1973, Brandon Carter formuló el principio antrópico. Algo más de una década más tarde, John Barrow y Frank Tipler publicaron un libro titulado El principio antrópico cosmológico, en el que plantearon una versión más fuerte del principio antrópico, según la cual las constantes del universo tienen valores muy críticos, y variaciones mínimas en dichos valores harían imposible la vida.

Esta constatación plantea el problema del ajuste fino, que se basa en el análisis del efecto que tendría un cambio en los valores de esas constantes. Con otras palabras: el universo parece diseñado para que sea posible la vida.