Para algunos es difícil ser íntegros cuando saben que está en juego un objetivo, una compensación económica, un ascenso o una victoria, y optan por no mostrar toda la realidad. Es posible que nunca se sepa que han escondido algo o que no han hecho lo correcto, pero ellos siempre sabrán que no lo hubieran logrado de no haber sido por ese engaño o esa falta de integridad. En mi opinión, creo que la mayoría de las veces son descubiertos.