Debemos estar presentes en sus vidas, interesarnos por lo que hacen y con quién lo hacen. Por muy ocupados que estemos, es importante sacar el tiempo necesario para conocer a su entrenador de futbol, a la profesora de danza o al director de la escuela de música a la que van. Todos los adultos presentes en la vida de nuestros hijos cuentan, forman parte de su educación y ninguno de los entornos que nuestros hijos frecuentan debería sernos ajenos.<.p>