Hazte socio de radio solidaria

El 20 de julio de 1969, el mundo contuvo la respiración y observó mientras que Michael Collins, Edwin Aldrin y Neil Armstrong llegaron a una culminación dramática de un viaje de 370.000 kilómetros por el espacio. En una ventisca de polvo blanco, se habían posado sobre la superficie de la Luna.

El impacto de Apolo 11 y el "salto gigante" de Neil Armstrong se ha sentido en cada generación desde entonces. La NASA llevó la ciencia a la sala de estar, demostrando que con el trabajo en equipo y la inteligencia dada por Dios, lo que parecía improbable o imposible estaba realmente a su alcance.

Por eso parece apropiado que 1969 -un año de lanzamientos importantes, misiones improbables y resultados impredecibles- fuera el año en que Gracia a Vosotros en inglés comenzara.

El lanzamiento de Gracia a Vosotros en inglés fue sin alardes. Pocos meses antes de que aterrizara Apolo 11, John MacArthur llegó a una pequeña iglesia en las afueras de Los Ángeles. Concebir un ministerio en los medios de comunicación que se extendiera a todos los rincones del mundo era impensable -la prioridad del joven pastor simplemente era enseñar la Palabra de Dios.

Pero un hombre en la congregación inmediatamente vio una oportunidad y actuó. Al darse cuenta de que algunos miembros estaban demasiado enfermos para asistir a los servicios, ese miembro de la iglesia comenzó a grabar las lecciones de John. Esa primera cinta contenía un mensaje titulado "Cómo jugar a la Iglesia" y fue el primer recurso producido por lo que se convertiría en Grace to You.

En los primeros años, el incipiente ministerio capturó las lecciones de John en grandes grabadoras de bobina a carrete; y todo el trabajo era realizado por voluntarios de media jornada. En 1973, las cintas circulaban por toda la iglesia y más allá. Para satisfacer la demanda, uno de los voluntarios, Rick Draa, fue contratado a tiempo completo.

En 1977, aparentemente por equivocación, algunas cintas de Grace to You salieron al aire en Baltimore, Maryland, y la radio "Grace To You" nació. La radio cristiana se estaba desarrollando, convirtiéndose en un poderoso medio personal para alimentar el hambre de la Palabra de Dios y estábamos en la cresta de la ola. Para algunos, nuestra media hora de enseñanza era un suplemento a su fuerte iglesia local. Para otros, era un salvavidas.

La radio no sólo nos permitió el acceso diario a millones de personas, sino que fomentó la demanda de otros recursos. Cuando John comenzó a escribir, Grace to You se convirtió en la plataforma de lanzamiento para desarrollar, editar y distribuir sus libros y guías de estudio.

A medida que ampliamos nuestros recursos de audio e impresos, también aumentó nuestra necesidad de espacio y de personal. Gracias a una familia leal de usuarios y donantes, Grace to You se convirtió en una compañía independiente, autofinanciada y sin fines de lucro a principios de la década del 80 y, posteriormente, compró su propio edificio. Nuestro personal pronto abarcaría una increíble variedad de áreas, incluyendo ingenieros de sonido, técnicos, escritores, editores, artistas gráficos, secretarias, personal de contabilidad y nuestro equipo de servicio al cliente. También continuamos dependiendo de personal voluntario, tal como lo hacemos hoy en día.

El resto es historia. Dios finalmente permitió que nuestros recursos fueran más allá de las fronteras de Estados Unidos -empezamos a plantar oficinas en todo el mundo angloparlante. Hoy, usted nos encuentra en Canadá, India y Europa.

No sólo hemos podido atravesar fronteras geográficas, sino que hemos atravesado varias fronteras tecnológicas. Ya han pasado las cintas de carrete y la edición con navajas. Desde finales de los años 90, nuestro programa ha sido grabado, editado y entregado a estaciones de radio usando tecnología informática. Este sitio web y nuestras aplicaciones de Biblia y Sermones ofrecen un permanente suministro de artículos, videos y materiales de estudio. Ofrecemos todos los mensajes de John en formato MP3, así como "Gracia a Vosotros" a través de podcast.

Nuestro nivel actual de ministerio habría parecido imposible en el año 1969. En términos humanos, lo era. Lo que hemos visto suceder en más de cuarenta años de ministerio no es un monumento a John MacArthur, ni a nuestro personal, ni a nuestra iniciativa, sino a la fidelidad de Dios para bendecir Su Palabra. Es Dios quien ha hecho lo que nosotros no podríamos hacer. Debido a Su poder, estamos listos para enfrentar los obstáculos que nos esperan en el futuro. Después de todo, si podemos enviar a un hombre a la Luna.