Hazte socio de radio solidaria

Proverbios 14:1 “La mujer sabia edifica su casa, mas la necia con sus manos la derriba”.

Las mujeres son extraordinarias en materia de edificación. Saben de diseño, de combinación de colores, de funcionalidad, de estructura, de cimientos etc. Ellas saben cómo edificar porque esta en su instinto de creatividad. Dios les ha dotado de sabiduría para edificar, dice en Proverbios 14:1 “La mujer sabia edifica su casa, mas la necia con sus manos la derriba”.

Solo las mujeres sabias pueden actuar y ejecutar acciones que edifican no que destruyen. Dios ha puesto en las manos de las mujeres, la construcción de vidas, la construcción de empresas y ministerios. Vemos mujeres presentes en todos los ámbitos de la sociedad construyendo, trabajando con compromiso.

Pero el trabajo de edificación empieza en casa, la mujer que es sabia, estará alerta de las necesidades de su casa primero. Se necesita ser mujer sabia para saber los cimientos correctos, que hay que poner en los hijos e hijas. Nadie edifica grandes muros, si antes no ha echado buenos cimientos, por eso el hogar es la clave.

No podemos construir sociedades exitosas, si antes no se tienen familias exitosas. La mujer sabia edifica primero su casa, antes de edificar ministerios y negocios.

Salmos 101:2 dice “En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa” Mi casa, es el lugar donde inicia el trabajo de edificación, empezando por mostrar mi integridad.

De todos es sabido que muchos hijos e hijas, endurecieron su corazón a Dios, debido a lo que vieron en sus casas. Muchos padres predican con las palabras, pero su vida no anda en integridad, su vida no edifica su casa. No edifican su casa por falta de sabiduría, las mujeres que no tienen sabiduría hablan del amor de Dios, pero viven llenas de ira y gritería. Las mujeres sin sabiduría no saben lo que es honrar a los hijos e hijas, honrar al esposo, honrar la autoridad.