No habrá otra forma de ser salvos si no buscamos a Dios a través de su hijo Jesucristo. Una hermana nos enseñó que Dios no puede hacer nada si nosotros no damos el paso de fe. “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.” (Santiago 4:8a).

Por cada paso que demos para acercarnos a Dios, él también dará uno, pero en este verso Dios nos pide algo: “Pecadores, limpien sus manos y los que andan con un pie en el mundo y el otro en Cristo, santifíquense y purifíquense” (Santiago 4:8b).

Isaías 55:6-7 nos enseña algo similar: “Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.”

Aquí el Profeta Isaías nos dice que debemos buscar a Dios ahora que podemos hacerlo, porque vendrán tiempos en los que Dios no estará accesible como lo esta ahora. Oremos a Él en tanto que esta cercano a nosotros. Pero, en este pasaje también Dios a través del profeta nos pide algo: Que dejemos nuestros malos caminos y nuestros pensamientos perversos, y que nos volvamos a Dios. Solo así Dios nos puede perdonar por su gran misericordia.

Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. Busquen a Jehová mientras pueda ser hallado, llamaénle en tanto que está cercano.