Hazte socio de radio solidaria

La armadura del cristiano nos protege del día malo y nos mantiene firmes en el propósito para el cual fuimos llamados, el cinturón de la verdad, la coraza de justicia, el calzado de la paz, el escudo de la fe, el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu (Efesios 6:12-17).

Todo cristiano al recibir a Cristo y conforme va creciendo en la Palabra de Dios, será enseñado a ser un soldado de Jesucristo y será puesto a prueba para conocer si es de él la fe y si guarda el testimonio de Cristo para llevarlo a las demás personas que no conocen de la Verdad.

Todo soldado de Cristo que da fruto y señales de un nuevo nacimiento será llamado para cumplir el plan de Dios y continuar con el propósito eterno hasta que sea el momento de comparecer ante Jehová de los Ejércitos. Una armadura le será entregada, y deberá utilizarla toda su vida mientras viva en este mundo y sea un embajador de Cristo.