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No podemos evitar pensar en Job al mencionar la palabra “prueba”. Job experimentó las pruebas ardientes como fuegos, toda la montaña de ovejas, ganados y camellos fueron arrebatados y quemados por bandidos; sus sirvientes fueron matados y sus hijos murieron en el colapso de la casa; y su propio cuerpo se cubrió de llagas.

Una serie de “desastres” llegaron sobre él, entonces ¿cómo los trató Job? En el primer lugar, él no se quejó ni usó medios humanos para recuperar su propiedad de las manos los bandidos, sino que pudo calmar su corazón delante de Dios para buscar y orar a Él. Al final, se dio cuenta de que los seremos humanos podían recibir bendiciones de Dios, también podían sufrir el dolor que provenían de Dios. Por lo que él era capaz de alabar el santo nombre de Dios a pesar de que no había soportado un gran sufrimiento y adversidades. Job dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo tornaré allá. Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:21).

Job dio un firme y rotundo testimonio de Dios, pasó con éxito las pruebas de Dios, y siendo una persona preciosa considerada por Dios. Su testimonio también estableció un ejemplo para los cristianos futuros, dando a ellos un objetivo y una dirección para buscar. Después de tales pruebas dolorosas, la fe de Job se sublimó mantenido un testimonio brillante de Dios y trayendo vergüenza sobre Satanás, tras de esto, Satanás no se atrevió a poner a prueba a Job. A partir de entonces, Job se convirtió en una persona libre y vivió completamente ante los ojos de Dios.

La mayor bendición que recibió Job después de las pruebas fue que Dios se le apareció en el viento y le habló, lo cual hizo que la relación entre Job y Dios fuera más estrecha. Como dijo Job: “He sabido de ti solo de oídas, pero ahora mis ojos te ven” (Job 42:5). Al principio Job solo había escuchado a alguien hablar acerca de Dios, más tarde, confirmó la existencia de Dios, y al final acabó teniendo certeza de que todas las cosas estaban en las manos de Dios, y su conocimiento sobre Dios era más práctico que antes. Esta es la bendición más mayor que la recompensa material. De aquí, podemos ver que pruebas son bendiciones de Dios, es una forma en la que Dios perfecciona al hombre.

Dios dice: “Cuando Dios obra para refinar al hombre, el hombre sufre. Entre mayor es su refinamiento, mayor es su amor por Dios y más del poder de Dios se hace evidente en él. Cuanto menos refinamiento tiene el hombre, tiene menos amor por Dios y menos del poder de Dios se hace evidente en él. Cuanto mayor su refinamiento y dolor y más su tormento, más profundo su amor verdadero y su fe real hacia Dios, y más profundo su conocimiento de Dios. En tus experiencias verás que los que sufren gran refinamiento y dolor, y mucho trato y disciplina, tienen un profundo amor por Dios y un conocimiento de Dios más profundo y perceptivo”.