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Se ha estrenado en emisión abierta por televisión el documental del director de Titanic, James Cameron, para el canal Discovery, sobre la supuesta Tumba perdida de Jesús. Como en la película de Antonio Banderas, The Body (El cuerpo), muchos han pensado qué ocurriría si alguien encontrara en alguna parte la tumba de Jesús en Jerusalén.

En ese caso, no sólo la Iglesia tendría algún problema, sino que la propia verdad del cristianismo se pondría en peligro. Ya que Pablo dijo que si Cristo no resucitó, la fe se vuelve vana (1 Corintios 15:17). Mejor sería que ′comamos y bebamos, porque mañana moriremos′ (v. 32). ¿Qué podemos pensar de este tipo de hallazgos que hacen los arqueólogos, sugiriendo que han encontrado la tumba de Jesús?

Este programa presenta el supuesto hallazgo de los huesos de Jesucristo, junto con los de María Magdalena (que se ha convertido a partir de El Código Da Vinci en su supuesta esposa) y un hijo llamado Judá. Cuando uno escucha a estos supuestos científicos, profesores, teólogos, arqueólogos y hasta laboratorios analizando el ADN, uno no puede menos que tener serias dudas. Este tipo de programas parecen presentar claras conclusiones, en base a datos firmes y concluyentes, según los autores. ¿Justifica esto nuestra incredulidad?

Todo lo contrario, programas como éste lo que evidencian es nuestra credulidad. Tantas anomalías, datos cuestionables y conclusiones basadas en relaciones totalmente hipotéticas, lo que hacen es reafirmar una vez más el misterio de la tumba vacía. No hay prueba alguna en este tipo de programas, para negar la Resurrección. Veamos si no, los siguientes argumentos.