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Familia en la mira es un programa presentado por Carlos Matos, Doris Uvan, Adolfo Mazariegos y Estibaliz Andino. Las relaciones de pareja, el amor y todo lo que tiene que ver con los sentimientos y las relaciones personales son temas y contenidos que atraen poderosamente nuestra atención..

Vamos a profundizar en esas etapas por las que las parejas pasan desde que se conocen y comienzan su relación amorosa, hasta que la estabilidad llega a sus vidas y la relación sentimental se consolida.

Y es que buscar sentir y experimentar lo mismo que sentías y experimentaste en los inicios de tu relación tras varios años de relación es totalmente imposible, créeme: IM-PO-SI-BLE las hormonas tienen la culpa de esto y la idea se trata de buscar una estabilidad creando un proyecto común, adaptándonos a los cambios, aceptando esas virtudes y defectos que tu pareja tiene y amoldándonos a las circunstancias.

En relación a las etapas o fases hay disparidad de opiniones, hay autores que hablan de tres fases, otros de cinco, hay teorías que determinan incluso seis, nosotros aquí vamos a hablar sólo de tres, estas serían por tanto las tres etapas de una relación de pareja.

Fase de Enamoramiento

Es el principio de todo, las hormonas nos dominan y las mariposas las sientes (de verdad) revoloteando por tu estómago. Él o ella se vuelven el centro de tu universo y no hay defecto alguno en esa persona, porque es maravillos@ en todos los aspectos.

La etapa del enamoramiento inicial es una etapa preciosa, súper intensa, explosiva, fogosa, todo se vive como nuevo, los sentidos se agudizan, la sonrisa la tenemos puesta de manera permanente y se recuerda a posteriori como una época maravillosa.

El objetivo cuando estamos en esta etapa es pasar el máximo tiempo posible cerca de esa persona porque pareciera que su mera presencia nos alimentara.

En esta fase los niveles de dopamina aumentan y por ello la emoción nos inunda y experimentamos una sensación de satisfacción todo el rato, todas las canciones que escuchas te recuerdan a esa persona, tu pensamiento vuelve a él o a ella continuamente, sientes que estáis conectados, los pelos se erizan, el brillo en los ojos, las pupilas se dilatan, el corazón se acelera, las piernas tiemblan, la boca se seca…

Todo son detalles y atenciones, te sientes súper afortunado, fantaseas con llegar a algo más, parecieses hechizado y todo es mucho más que mágico.

La duración de esta primera etapa son varios meses y a todos nos gustaría que nunca se terminara.

Fase de Noviazgo

Es una etapa mucho más tranquila, más pausada, más calmada… en la que la pareja se va asentando y ya no todo pareciese cosa de magia. Hablamos de los 2 o 3 años posteriores a la fase del enamoramiento.

Es el momento de que cada miembro se muestre tal y como es, toca ser sinceros y CO-NO-CER de verdad a la otra parte y por supuesto, dejarnos conocer también. Exploraremos las amistades y las familias de la otra parte y es la fase en la que conoceremos los objetivos y metas a medio y largo plazo de él o de ella y es el momento en el que sí aparecerán esos defectos y características menos positivas que en la primera fase de enamoramiento parecían inexistentes.

En esta fase se va a ir desarrollando y construyendo poco a poco la confianza entre ambos y es habitual que aparezcan los primeros roces, discusiones, puntos de desencuentro e incluso momentos de crisis.

Superar con éxito estas crisis supondrá un crecimiento y fortalecimiento en la relación. Sin embargo, puede ocurrir también lo contrario y que las crisis sean tan continuas, intensas y frecuentes que la relación no llegue a buen puerto y finalice.

Fase de Convivencia

No todas las parejas que empiezan una relación (y aunque entre ellos la atracción física pueda ser muy fuerte) son capaces de ir avanzando en las etapas, continuar y llegar hasta esta fase, y es que nadie dice que el camino sea fácil: problemas de comunicación, los celos, posibles infidelidades, disparidad de metas a alcanzar, dependencia emocional… puede haber muchos obstáculos que superar.

Si se superan con éxito, tras la fase del noviazgo, llega la estabilidad propiamente dicha. Por lo tanto, si la pareja va a avanzando y la confianza se convierte en uno de los pilares de la relación, se llegará a esta etapa de unión y de amor maduro.

¿Y qué variables son las que están más presentes en esta etapa? El apego, el compromiso, la ternura, el afecto profundo, la comprensión, el apoyo incondicional, la seguridad y el amor a nivel de un “todo” y no a modo individual.

Aquí la atracción física y la química sexual suelen pasar a un segundo nivel, dejando de ser lo prioritario y siendo lo primordial la libertad, la confianza, la comunicación, el diálogo y la negociación.

En esta fase se va a ir desarrollando la lealtad, el compromiso, el crecimiento mutuo y el desarrollo.