Consejos para dejar de fumar (2ª parte)

Escrito por el 23 de marzo de 2022

Con frecuencia, los fumadores comienzan a fumar porque sus amigos o sus familiares lo hacen. Pero continúan fumando porque se vuelven adictos a la nicotina, una de las sustancias químicas de los cigarrillos y del tabaco sin humo.

La nicotina es tanto un estimulante como un depresor. Esto significa que aumenta el ritmo cardíaco y hace que las personas estén más alerta. Después, provoca depresión y fatiga. La depresión y la fatiga (y la abstinencia de la nicotina) hacen que una persona necesite fumar para reponerse. Algunos expertos consideran que la nicotina presente en el tabaco es tan adictiva como la cocaína o la heroína.

Pero no te desanimes; millones de personas han dejado de fumar para siempre. Los siguientes consejos pueden ser de ayuda para que tú también lo logres:

Ponlo por escrito. Las personas que desean un cambio suelen tener más éxito cuando ponen sus metas por escrito. Escribe todas las razones por las que quieres dejar de fumar, como el dinero que ahorrarás o la resistencia que adquirirás para practicar deportes. Conserva esa lista en un lugar visible. A medida que se te ocurran, agrega más razones.

Busca apoyo. Las personas tienen más probabilidades de éxito cuando los amigos y los familiares los ayudan. Si no quieres decirle a tu familia que fumas, pídeles a tus amigos que te ayuden a dejar el hábito. Considera hablar con un consejero o con otro adulto en quien confíes. Si te resulta difícil encontrar personas que te den su apoyo (por ejemplo, si tus amigos fuman y no están interesados en dejar de hacerlo), únete a un grupo de apoyo presencial o en línea.

Estrategias que dan resultado

Escoge la fecha en la que dejarás de fumar. Márcala en tu calendario y diles a tus amigos y familiares (si lo saben) que ese día dejarás de fumar. Piensa en ese día como una línea divisoria entre el fumador que eres y el nuevo y mejorado no fumador en el que te convertirás.

Las personas no pueden dejar de fumar si tienen cigarrillos a su alrededor que son una tentación. Por lo tanto, deshazte de todo, incluidos los ceniceros, encendedores y hasta el paquete que tenías reservado para emergencias.

Deshazte del olor a cigarrillo lavando tu ropa y haciendo limpiar tus abrigos. Si fumabas en el automóvil, también debes lavarlo.

Probablemente te hayas dado cuenta de que hay momentos en los que tiendes a fumar, como después de las comidas, cuando estás en la casa de tu mejor amigo, mientras tomas café o cuando estás conduciendo. Cualquier situación en la que automáticamente sientas que debes tener un cigarrillo, es un desencadenante. Una vez que hayas descubierto cuáles son tus desencadenantes, pon en práctica estos consejos:

  • Elimina la conexión. Si fumas mientras conduces, consigue que alguien te lleve a la escuela, camina o toma el autobús durante algunas semanas para poder eliminar la conexión. Si normalmente fumas después de comer, haz algo diferente después de las comidas, como salir a caminar o hablar con un amigo.
  • Cambia el lugar. Si tú y tus amigos comen en el automóvil para poder fumar, opta por entrar al restaurante y sentarte en una mesa.
  • Reemplaza los cigarrillos por otra cosa. Puede ser difícil acostumbrarse a no sujetar algo o a no tener un cigarrillo en la boca. Si tienes este problema, prepara bastones de zanahoria, goma de mascar sin azúcar, caramelos de menta, palillos o chupetines.

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