Impétigo: Qué es, Causas, Síntomas, Tratamientos

Escrito por el 4 de diciembre de 2023

El impétigo es una infección cutánea muy contagiosa que afecta principalmente a los bebés y a los niños pequeños. Por lo general, se manifiesta mediante la aparición de llagas rojas en la cara, en especial alrededor de la nariz y la boca, y en las manos y los pies. En el transcurso de aproximadamente una semana, las llagas revientan y producen costras de color miel.

El tratamiento con antibióticos puede limitar el contagio del impétigo a otras personas. No lleves a los niños a la escuela ni a la guardería hasta que dejen de contagiar, lo que suele suceder 24 horas después de comenzar el tratamiento con antibióticos.

El impétigo empieza como una llaga rojiza que se rompe, exuda durante unos días y luego forma una costra de color miel. Las llagas se producen principalmente alrededor de la nariz y la boca en bebés y niños.

Síntomas

Los síntomas principales del impétigo son llagas rojizas que generalmente aparecen alrededor de la nariz y la boca. Las llagas se rompen rápidamente, exudan durante algunos días y luego forman costras amarillentas. Las llagas pueden propagarse a otras áreas del cuerpo mediante el contacto, la ropa y las toallas. La picazón y el dolor generalmente son leves.

Existe un tipo menos común de esta afección, que se denomina impétigo bulloso, que provoca grandes ampollas en el tronco en bebés y niños pequeños. La ectima es un tipo de impétigo grave que provoca llagas dolorosas que están llenas de líquido o pus.

Impétigo bulloso

El impétigo bulloso produce ampollas, por lo general en el tronco, brazos y piernas de bebés y niños menores de 2 años.

Ectima

Una forma más grave de impétigo, llamada ectima, penetra de manera más profunda en la piel, lo que produce llagas dolorosas llenas de fluido o pus que se convierten en úlceras profundas.

Causas

El impétigo es causado por bacterias, generalmente estafilococos.

Puedes estar expuesto a las bacterias que causan impétigo cuando entras en contacto con las llagas de alguien infectado o con elementos que hayas tocado, como ropa, ropa de cama, toallas e incluso juguetes.

Factores de riesgo

Los factores que aumentan el riesgo de padecer impétigo incluyen lo siguiente:

  • Edad. El impétigo es más frecuente en niños de entre 2 y 5 años.
  • Contacto estrecho. El impétigo se contagia fácilmente entre familiares, en ambientes concurridos, como escuelas y guarderías, y por participar en deportes en los que hay contacto de piel a piel.
  • Clima cálido y húmedo. Las infecciones por impétigo son más comunes donde el clima es cálido y húmedo.
  • Lesiones en la piel. Las bacterias que causan el impétigo generalmente ingresan a la piel a través de un pequeño corte, una picadura de insecto o un sarpullido.
  • Otras afecciones médicas. Los niños que tienen otras afecciones cutáneas, como dermatitis atópica (eccema), son más propensos a padecer impétigo. Las personas mayores, los diabéticos o las personas que tienen el sistema inmunitario debilitado también son más propensos a contraerlo.

Complicaciones

Por lo general, el impétigo no es peligroso, y las llagas en las formas leves de la infección suelen sanar sin dejar cicatrices.

En ocasiones poco frecuentes, el impétigo puede causar las siguientes complicaciones:

  • Celulitis. Esta infección potencialmente mortal afecta los tejidos que están por debajo de la piel y, con el tiempo, puede diseminarse a los ganglios linfáticos y el torrente sanguíneo.
  • Problemas renales. Uno de los tipos de bacterias que causan el impétigo también puede dañar los riñones.
  • Formación de cicatrices. Las llagas asociadas con el ectima pueden dejar cicatrices.

Prevención

Mantener la piel limpia es la mejor manera de que esté saludable. Es importante lavar de inmediato los cortes, las raspaduras, las picaduras de insectos y otras heridas.

Para evitar la transmisión del impétigo a otras personas, sigue estos consejos:

  • Lava de forma cuidadosa las áreas afectadas con agua corriente y un jabón suave, y luego cúbrela ligeramente con una gasa.
  • Lava la ropa, las sábanas y las toallas de la persona infectada todos los días con agua caliente y no las compartas con nadie más de la familia.
  • Usa guantes cuando apliques el ungüento antibiótico y luego lávate bien las manos.
  • Córtale las uñas al niño infectado para evitar que se lastime al rascarse.
  • Fomenta el lavado de manos regular y a consciencia, y la buena higiene en general.
  • Mantén al niño con impétigo en casa hasta que el médico diga que ya no contagia.


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