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Curiosamente una empresa comercial lanzó imágenes que alientan lo que se ha dado en llamar la diversidad, que no es otra cosa que cambiar el sentido de la Creación. Curiosamente una empresa comercial lanzó imágenes que alientan lo que se ha dado en llamar la diversidad, que no es otra cosa que cambiar el sentido de la Creación.

No se pueden decir las cosas con más rotundidad. Lo sorprendente es como a la campaña contra la condición de Varón-Varona, Hombre-Mujer, tiene también soportes comerciales.

Podemos afirmar que el fin de los tiempos está cada día más próximo, por cuanto el mal también cada día gana batallas con los incrédulos, con los que alegan ignorancia y también por el silencio culpable de quienes pudiendo hablar, optan por el silencio.

Podemos imaginar a Jesús en su Ministerio terrenal, ignorando esto que está ocurriendo con la diversidad?

Podemos imaginar que hablara de otros temas, en lugar de hablar con decisión sobre esta cuestión?

Puede que para muchas personas esta referencia a Jesús pueda ser exagerada, pero se trata de que el Hijo del Hombre, siempre defendió a los débiles, a los más propensos a los ataques del enemigo.

Y por qué defendemos a los débiles?

Sencillamente porque en lugar de ser los protagonistas, son los damnificados principales de la campaña a favor de la diversidad, que precisamente dirige su acción hacia quienes tienen menores posibilidades de defenderse.

Viendo las imágenes de la campaña comercial a favor de la diversidad, no pude menos que pensar que está ocurriendo? Que está sucediendo en el tiempo en el que me toca vivir?

Porque este tiempo también es el tiempo de nuestros hijos, de nuestros nietos, de nuestra descendencia. Y si no advertimos que es así, tal vez no tengamos derecho ni a lamentarnos o como hacemos la mayoría de las veces atribuir la maldad al Eterno.

No tengo ni tenemos margen para disimular nuestra complicidad o para justificar nuestra indiferencia. La cuestión de alentar a los jóvenes a cambiar el sentido del sexo de su nacimiento, es una cuestión fundamental.

Dios estableció nuestra condición de hombre-mujer, con el propósito de garantizar la continuidad de la especie. Macho-hembra, para garantizar la continuidad de todas las especies.

Por eso la diversidad es un desafío innoble y peligroso a la Soberna Voluntad del Creador y pone en peligro a nuestros hijos y nos deja en evidencia ante ÉL, con nuestra cobarde complicidad.