En estas fechas es frecuente encontrarse con gente conocida o no pero que a todos nos sale un deseo de bendición y de buenos deseos. Decimos Feliz año, prospero año nuevo, que Dios te bendiga.

Resulta que hace unos días esto mismo pude experimentar con unas personas y entre ellas había una niñita. Cuando le pregunté a la niña así como algo mecánico: que tal? Estás contenta con las vacaciones que ya llegan los reyes? Su respuesta fue un SI pero seguido de PERO está muriendo mucha gente.

La verdad que algo tan sencillo y que ya sé, porque los medios lo dicen, la gente lo comenta, pero parece que nos hemos acostumbrado a ello. Y Cuando lo oí de esa niñita, pude sentir un tic tac del corazon diferente. Y pude darme cuenta que algo pasa. Algo pasa cuando nos acostumbramos a esta cosas.

Entonces empiezan a surgir preguntas importantes.
¿Cuando hemos dejado de ver lo realmente importante?
¿cuando hemos dejado de poner el foco, la atención en lo importante?

Porque todos estamos preocupados por los horarios que vivimos, si vamos a poder reunirnos o no, si vamos a pode viajar o no, si vamos a poder hacer mil cosas…

Hay una tristeza general porque no podemos tener el confort que estabamos teniendo. Solamente pensamos en nosotros mismos, en que hacer para nuestro bienestar…

Vamos de frente a lo que cada uno siente y no pensamos en lo que está sucediendo.

Espacio del devocional de amigos con la participación de Diego Martín.