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Una estudiante de 23 años descubre 17 planetas, uno similar a la Tierra.

Inspirada por la serie 'Star Trek', Michelle Kunimoto se inscribió en un curso sobre exoplanetas y astrobiología que la ha conducido, a los 23 años de edad y antes de su graduación en la Universidad de Columbia Británica, en Canadá, al descubrimiento de 17 planetas, incluido uno del tamaño de la Tierra y potencialmente habitable.

Para este logro, Kunimoto ha analizado la información recolectada y suministrada durante sus cuatro años de misión por el satélite "Kepler" de la Administración Nacional del Aire y el Espacio (NASA) de Estados Unidos, especialmente acerca de los planetas ubicados en el "área habitable" de las estrellas cercanas, en los que podría existir agua en su superficie.

Según un artículo que publica la revista The Astronomical Journal, los hallazgos de Kunimoto incluyen un planeta, llamado oficialmente como KIC-7340288 b, que tiene un tamaño equivalente a una Tierra y media, lo cual es suficientemente pequeño como para que se le considere rocoso, en lugar de gaseoso, como los planetas más grandes del sistema solar.

"Este planeta se encuentra a 1000 años luz de la Tierra, de modo que no llegaremos allí muy pronto", dice Kunimoto, quien ha calificado su hallazgo como "excitante" porque hasta ahora los datos recogidos por Kepler solo habían confirmado 15 planetas pequeños habitables en esa zona.

El año en KIC-7340288 b dura 142 días y medio, que es el tiempo que tarda en dar un giro completo en torno a su estrella, en una órbita de 0,444 unidades astronómicas (esto es la distancia entre la Tierra y el Sol), una órbita un poco más grande que la de Mercurio en torno al Sol, y recibe de su estrella aproximadamene un tercio de la luz que la Tierra recibe del Sol.

De los otros 16 nuevos planetas descubiertos, el más pequeño tiene un tamaño equivalente a un tercio del de la Tierra, y es el más pequeño de los hallados por Kepler hasta ahora. El resto tiene tamaños de hasta ocho veces mayores que la Tierra.

"Yo estudié las curvas de luz captadas por Kepler, esto es, las mediciones del brillo de las estrellas con el paso del tiempo, buscando señales de tránsito de planetas", explica Kunimoto.