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Un antiabortista y detractor de la eutanasia y de la ley contra la LGTBIfobia preside el Colegio de Médicos de Madrid. Un doctor antiabortista, detractor de la eutanasia y contrario a la la ley contra la LGTBIfobia presidirá el Colegio de Médicos de Madrid después de proclamarse vencedor en las elecciones celebradas el pasado jueves. La candidatura del ultracatólico Manuel Martínez-Sellés obtuvo 3.202 votos (el 52% de los sufragios emitidos) y se impuso al anterior responsable, Miguel Ángel Sánchez Chillón, que logró 1.905 apoyos (31%). Solo votaron 6.189 facultativos (un 13,2%) de los 46.780 llamados a las urnas.

Jefe de Sección de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, Martínez-Sellés es "católico practicante implicado en la vida de la Iglesia, está casado y es padre de ocho hijos", según Religión en Libertad, quien subraya que "destaca por su valiente y conocido activismo antieutanasia". Además, cursó un Máster de Pastoral Familiar por el Instituto Juan Pablo II, cuya tesina trataba sobre la eutanasia, añade la citada web.

Martínez-Sellés se ha revelado como un detractor de la muerte digna. Así, el pasado febrero afirmaba en el Club Prensa Asturiana de La Nueva España que "nunca es aceptable y es peligrosa en países muy envejecidos como España". Según él, "cuando un paciente pide eutanasia, en realidad lo que está diciendo es que le cuiden y le presten atención". El autor del libro Eutanasia. Un análisis a la luz de la ciencia y la antropología aseguraba un mes después a El Debate de Hoy que "mancha a toda la profesión médica".

El vicepresidente del Comité de Ética Asistencial del Gregorio Marañón también se ha manifestado totalmente en contra de la interrupción voluntaria del embarazo. "Estamos fomentando una cultura de la muerte", declaraba hace cinco años en una entrevista a la Fundación COF-Getafe (Centro de Orientación Familiar de la Diócesis de Getafe) con motivo de la publicación de su libro Y Dios se hizo… célula.

Manuel Martínez-Sellés, quien antes de las recientes elecciones acusaba al Colegio de Médicos de Madrid de estar politizado y a sus representantes de defender al Gobierno y atacar a la Comunidad de Madrid, también se ha opuesto a la ley de protección integral contra la discriminación por diversidad sexual y de género, aprobada por unanimidad en el Parlamento madrileño hace cuatro años. "La ideología de género está en total contradicción con el conocimiento de la ciencia sobre la biología y la realidad física", llegó a comentar sobre la conocida como ley contra la LGTBIfobia.

Sus declaraciones fueron publicadas en 2016 por la revista portuguesa Família Cristã, en el artículo Niño o niña ¿una elección? "Infelizmente, esta ideología ya está transformando las escuelas en fábricas de niños sin sexo", afirmaba el nuevo presidente del Colegio de Médicos de Madrid, secundado por la psicóloga Maria José Vilaça, quien manifestaba que tener un hijo gay "es como tener un hijo drogadicto", pues según ella la homosexualidad "no es natural".

Contra el aborto

"Se ha magnificado el derecho de la vida de la madre, si hay que elegir que sea a favor de la madre. Pero eso no está tan claro, y ahí tenemos el ejemplo de mujeres que eligieron tener el niño a costa de su vida".

"El último capítulo [de libro Y Dios se hizo… célula] yo lo dedico a la oración, al poder de la oración. Y es que la situación es tan mala que la solución la tiene el Señor, y nosotros tenemos que rezar mucho por ello".

Contra la eutanasia

"La eutanasia quiebra toda relación de confianza que pueda existir entre el paciente y el médico, el sistema sanitario y la familia".

"Hay un trasfondo económico para la aprobación de la ley [de la eutanasia], aunque no sea el único [...]. Cada vez tenemos menos gente trabajando, nuestros ancianos viven más y tienen más demanda de asistencia sanitaria. Y esto supone mucho coste, aparte del inherente a pagar las pensiones.

¿Qué solución, desde el punto de vista economicista, se puede plantear a esto? Hay dos grandes soluciones. Una sería promover la natalidad, que yo que tengo ocho hijos puedo asegurar que no se está apostando por esa vía, y la otra solución sería eliminar a los enfermos y a los ancianos, que para el gasto sanitario tendrá una repercusión positiva.

Es una forma de ahorrar, pero es triste que se ahorre a expensas de quitar la vida a los pacientes, en vez de intentar que vivan mejor los últimos meses de su vida".