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Un "error técnico" hace que la Patrulla Águila dibuje la bandera con una banda blanca en vez de roja. La Patrulla Águila ha dibujado la bandera nacional sobre el Palacio Real durante el acto oficial de la Fiesta Nacional presidido por el Rey Felipe VI, pero un «error técnico» -según Defensa- ha hecho que una de las bandas haya salido blanca en vez de roja.

La Patrulla Águila no ha faltado, como cada año, a su emocionante cita con el acto de homenaje a los que dieron su vida por España y ha dibujado la bandera nacional sobre el Palacio Real con la precisión que le caracteriza. La anécdota se ha producido cuando una de las bandas de color rojo se ha convertido en blanca en pleno vuelo.

En las imágenes puede verse que el humo rojo del avión que va en el extremo izquierdo de la formación pasa, de repente, a convertirse en humo blanco al sobrevolar el acto oficial. Fuentes de Defensa hablan de un «fallo técnico» y no del piloto.

Pese a la anécdota, la coordinación ha sido, como siempre, de nuevo, perfecta. La patrulla acrobática ha sobrevolado, con precisión milimétrica, el Patio de la Armería, justo al final del Toque de Oración y en el momento exacto en que la Guardia Real ha disparado la salva de honor a los Caídos. La maniobra entraña una enorme dificultad para coordinar la velocidad de vuelo y aproximación al lugar con el desarrollo del acto en tierra. No puede sobrevolarlo ni antes ni después.

La Patrulla Águila es la decana de las patrullas acrobáticas del Aire. Está compuesta por un jefe, siete pilotos titulares y pilotos reservas, todos profesores de vuelo, en el 793 escuadrón de la Academia General del Aire. Su misión es representar a España y al Ejército del Aire en eventos mostrando los colores de la bandera nacional. Es una de las patrullas acrobáticas militares más prestigiosas del mundo. En la Fiesta Nacional de Francia, el 14 de julio, dibujó la bandera de España sobre los Campos Elíseos. Los pilotos de la Patrulla Águila confiesan siempre que la «Pasada de la Bandera» es de todas sus exhibiciones o figuras la que más orgullo les produce realizar.

El avión que usan es el C-101, un avión de entrenamiento básico que permite una formación aeronáutica completa desde las primeras fases de vuelo hasta la transición a los aviones de combate. Es de fabricación totalmente española. Lleva la firma de Construcciones Aeronáuticas (CASA). Según Defensa, sus buenas características aerodinámicas, fiabilidad, facilidad de manejo, bajo coste de operaciones y completa instrumentación le convierten en un avión muy adecuado para el vuelo de enseñanza y el vuelo acrobático. Más de un millar de alumnos de la Academia General del Aire de San Javier (Murcia) han volado en esta aeronave y con ella se ha formado a la mayoría de los pilotos del Ejército del Aire.

Eso sí, son aviones que tienen ya 40 años. Los cuatro primeros se incorporaron a San Javier el 17 de marzo de 1980. El objetivo del proyecto inicial del C-101 era lograr un reactor de entrenamiento básico y avanzado para las siguientes décadas. Al nuevo aparato se le pedían, entre otras cosas, una gran maniobrabilidad en todas las altitudes y una gran facilidad de operación. En marzo de 2004 superó en horas a la Bücker Jungmann, tras alcanzar las 176.124 horas de la mítica avioneta española, convirtiéndose en el avión que más horas de vuelo ha realizado en la Academia General. En febrero de 2016, los C-101 alcanzaron las 250.000 horas de vuelo.

Momento solemne

El acto oficial de la Fiesta Nacional ha sido este año reducido por la pandemia de Covid. No ha habido desfile militar. Sólo se ha celebrado un pequeño acto castrense en el Patio de la Armería del Palacio Real, presidido por el Rey Felipe VI, acompañado de la Reina Letizia, la Princesa de Asturias, Leonor, y la Infanta Sofía. El Toque de Oración y el Acto a los Caídos por España marca siempre el momento más solemne y emocionante.

Los ministros del Gobierno de Pedro Sánchez han sido recibidos por los ciudadanos presentes frente a La Almudena con abucheos e, incluso, gritos de «asesinos». Se trata del primer 12 de octubre bajo el Gobierno de coalición entre PSOE y Podemos, tras las críticas vertidas por Podemos a la figura del monarca. La llegada del presidente Pedro Sánchez ha sido respondida con gritos de «dimisión» por parte de los concentrados. El vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, ha asistido por primera vez a este acto, además de todos los ministros de Podemos. En anteriores ediciones, Iglesias había rechazado la invitación y había delegado en otros dirigentes la representación del partido morado.

También han asistido las más altas autoridades del Estado y los presidentes de las comunidades autónomas y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Sólo han faltado los del País Vasco y Cataluña como es habitual; el de Aragón, Javier Lambán, por enfermedad; y la de Baleares, Francina Armengol. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha encontrado personalmente por primera vez con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras la declaración el viernes del estado de alarma en Madrid. Ha habido frialdad entre ambos.

‘El esfuerzo que nos une’ ha sido el lema escogido este 2020 para esta celebración, en referencia a la lucha contra la pandemia y en reconocimiento a todos aquellos que han actuado y continúan actuando en su combate. En este nuevo formato y para garantizar las medidas sanitarias y evitar aglomeraciones, el acto ha consistido en el izado de la bandera nacional y un homenaje a los que dieron su vida por España, una imposición de condecoraciones y un pequeño desfile terrestre.