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En un momento en el que el turismo internacional está prácticamente congelado hablar de coger un avión para visitar otras ciudades resulta casi un anacronismo, sin embargo la crisis sanitaria provocada por el Covid-19 pasará y las grandes urbes retomarán su ritmo frenético. París, Nueva York o Londres piensan ya en cómo volver a atraer al turismo internacional ofreciendo nuevas alternativas de ocio.

Un ejemplo de ello es la torre The Tulip de Londres, un arriesgado proyecto de Foster y Partners que busca estos días la aprobación para su construcción después de ser rechazada por el alcalde de la ciudad. Será el Gobierno quien tome ahora la decisión final.

La firma de arquitectura más grande del Reino Unido ha presentado un documento en el que refuta las afirmaciones de que la estructura de 305,3 metros de altura junto al Gherkin dañaría importantes activos patrimoniales y el horizonte de la ciudad.

La torre presenta un diseño similar a un capullo y está destinado a convertirse en un nuevo recurso turístico, cultural y educativo para londinenses y turistas por igual.

«Paseos» en ascensores tipo burbuja

«The Tulip» contaría con instalaciones educativas pero también con lugares de ocio que atraerían al turismo como un sky bar y un restaurante, así como «paseos» en cápsulas de cristal tipo burbuja. Estas veinticuatro góndolas tendrían una capacidad para ocho personas y rotarían alrededor de tres vías ovaladas de 100 metros en el exterior del vértice de la torre. Las cápsulas se moverían a 0,2 metros por segundo, lo que daría a los visitantes un viaje de nueve minutos.

«Las góndolas ofrecen una forma inigualable de experimentar la ciudad, estar en una burbuja de vidrio en la cara externa de un edificio a casi 300 metros del suelo será una experiencia inolvidable», asegura el socio de Fosters, Robert Harrison en un comunicado.

El arquitecto también hace suyas las afirmaciones de Fosters de que la torre sería una «instalación educativa y comunitaria», que ofrecería al menos 40.000 plazas gratuitas al año para los niños de las escuelas estatales y estaría equipada para impartir temas curriculares a través de herramientas que incluyen vistas aumentadas desde la torre.

El estudio también ha diseñado un pabellón de dos pisos con paredes de vidrio, que se coronaría con un jardín en la azotea.

La investigación de planificación sobre «The Tulip» se llevará a cabo del 3 al 6, del 10 al 13, del 24 al 27 de noviembre, así como del 1 al 4 de diciembre. Después de la investigación, el inspector de planificación proporcionará un informe y una recomendación al secretario de Vivienda y Comunidades, Robert Jenrick, quien tomará la decisión final sobre si se construye o no la nueva torre de Londres.