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Carolina Marín ha dejado atrás definitivamente la gravísima lesión de rodilla que le apartó ocho meses de las pistas. La onubense, vigente campeona olímpica volvió a superar a la número 1 de la clasificación mundial, la taiwanesa Tai Tzu-ying, conquistando su segundo torneo Super 1.000 en apenas una semana. Este domingo Marín se adjudicó el Toyota Abierto de Tailandia después de ganar por 21-19 y 21-17 a la que fue también su víctima hace una semana.

Tras unos primeros compases de igualdad y de intercambio de ventajas, Marín enlazó un parcial de 6-0 que le permitió hacerse con cinco puntos de ventaja (18-13), suficientes para mantener la iniciativa y llevarse la manga.

Ya en el segundo set, la triple campeona del mundo y tetracampeona europea no permitió en ningún momento que la primera volantista mundial se adelantase y administró su renta, que llegó a ser hasta de nueve puntos y que finalmente se redujo a cuatro para cerrar la contienda en solo 48 minutos, menos de lo que le costó imponerse en semifinales.

De esta manera y ante la misma adversaria y en el mismo escenario que la semana pasada, Marín se ha adjudicado su segundo título del Abierto de Tailandia y ya piensa en las Masters Finals, que se celebrarán del 27 al 31 de enero también en el país asiático.

Y es que la onubense ha refrendado su espectacular estado de forma, todo en un año clave, el de los Juegos Olímpicos de Tokio y del Mundial de Huelva.

«Segunda medalla en la segunda semana. Estoy muy contenta con cada uno de los partidos que he jugado aquí, por esta final contra Tai Tzu-ying, la número uno del mundo. De nuevo, hemos conseguido la victoria. Muchísimas gracias a todos por el apoyo, a todo mi equipo por seguir apoyándome y estar a mi lado. Esta medalla es de todos», declaró tras el partido.