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Entre los profetas de Israel el que más escribió fue Isaías. Hoy en nuestras biblias su libro tiene 66 capítulos, y en la antigüedad eran varios rollos. Notablemente Jesús al iniciar su ministerio uno de los rollos donde leyó el texto del capítulo 61 (Lucas 4:16-21).

De esto y varios otros textos se puede afirmar que fue uno de los profetas con más profecías mesiánicas a su favor, y por supuesto el capítulo 53 del Siervo Sufriente, donde describe de manera única la dolorosa muerte del Señor. En Isaías hay 21 referencias directas al Mesías.

La obra de Isaías muestra que era un gran poeta, con estilo brillante, precisión, composición armoniosa e imágenes novedosas. Incluso utiliza el lenguaje poético para algunas narraciones de su vida y su época (760 a.C. a 695 a.C.).

El cap. 6 nos da una descripción maravillosa de su llamado, y comunicacionalmente es interesante su reconocimiento ante Dios de tener “labios impuros” y que Israel tenía “labios blasfemos”. También es interesante el acto de Dios de purificar y perdonar “la maldad y el pecado” producidos por los labios. En la práctica actual, creo que también deberíamos pedir perdón a Dios no solo por nuestras acciones o pensamientos, sino también por lo malo que decimos.

En este contexto podemos afirmar que Isaías es un profeta pacifista, ya que profetiza en el cap. 2:4 “El Señor juzgará entre las naciones y será árbitro de muchos pueblos. Convertirán sus espadas en arado y sus lanzas en hoces. No se levantará espada nación contra nación, y nunca más se adiestrarán para la guerra”.

Utiliza la metáfora de la viña (cap.5); la visión del niño (cap.9); la visión del remanente y el retoño (caps. 10 y 11); canciones de alabanza y victoria (caps. 12, 25, 26, 27, 42, 63 al 66); y también una serie de visiones de juicio para contra distintos pueblos. También a Israel y sus líderes con el agregado de visiones de restauración y triunfo final de los fieles al Señor. Me gusta personalmente mucho Is. 58 donde en forma poética el autor presenta el meollo del tema del ayuno.

Señalaré un texto que para mí personalmente es lo más brillante de Isaías comunicacionalmente hablando: “¡Qué hermoso son, sobre los montes, los pies del que trae buenas nuevas; del que proclama la paz, del que anuncia buenas noticias, del que proclama la salvación, del que dice a Sión: Tu Dios reina!” (52.7).

Buenas nuevas, proclamar, anunciar, buenas noticias, decir, exclamar… Todos verbos comunicacionales. También podríamos decir que en este versículo los pies son un elemento fundamental para la comunicación. Ponerse de pie, dar un paso, caminar, correr también podrían ser elementos o canales para la comunicación del evangelio.

El versículo tiene el cuadro mental emocionante de una persona rápida corriendo por los montes y llegando a un pueblo con un mensaje desde el frente de batalla anunciando que la guerra ha terminado y que su líder político favorito está finalmente en el trono. (Ver por ej. el Salmo 24).

El mensaje se describe de tres maneras: Es una buena noticia– es un anuncio de salvación – y es la seguridad de que el Señor está en control. Sabemos que Buenas Noticias en el griego es traducido como Evangelio. Es por esto que a Isaías también se lo conoce como el “proto evangelio”.

Jesucristo es el único que puede traer paz y justicia eterna y finalmente erradicar del mundo todo el mal y sufrimiento y dolor y tristeza; y lo notable que encuentro en Isaías es que él purifica nuestros labios, nos entrega el mensaje (en el monte, tal vez una metáfora de un encuentro con el Señor) y debemos bajar corriendo del monte a llevar Buenas Noticias Ilimitadas a todo el mundo, a todas las naciones (Mt. 24.14).