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“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar". (Isaías 55:6-8) El profeta Isaías lo dice con meridiana claridad para que todos lo escuchen: “Busquen al Señor mientras pueda ser hallado; llámenlo mientras se encuentre cerca. ¡Que dejen los impíos su camino, y los malvados sus malos pensamientos! ¡Que se vuelvan al Señor, nuestro Dios, y él tendrá misericordia de ellos, pues él sabe perdonar con generosidad.” Esta es una invitación más que interesante de parte de Dios, Él anhela tener contacto con cada uno de nosotros, una relación cercana y de intimidad.

Pero lo que si establece son condiciones para ello, todo será de acuerdo a sus términos y nos llama a un arrepentimiento de corazón. Y Él viene para que, no sólo podamos encontrarlo, sino también para que podamos recibirlo como Señor y Salvador de nuestra vida.

Puesto que vivimos tiempos donde las personas que habitan este mundo pasan sus días corriendo de un lugar a otro, persiguiendo muchas cosas pero sin saber a dónde ir.

Por eso Dios nos llama al arrepentimiento, a volvernos de nuestros malos caminos y buscarlo a Él, ese “buscar al Señor” implica apartarse del mal. La palabra arrepentimiento significa dar un giro total en nuestro rumbo, es tomar la decisión de apartarnos del pecado que destruye nuestra vida, y recibir la gracia y el perdón de parte de Dios Quien vino a darnos vida nueva en Jesucristo. Él quiere bendecirnos y proveernos todo lo necesario para que esa vida sea fructífera.

De ahí que este llamado es clave y vital para cada uno de nosotros. Hoy es el tiempo de salud… hoy es tiempo de buscar a Dios, mientras Él puede ser hallado.

Que podamos asumir este compromiso de caminar cada día de este nuevo año con el único propósito de buscar al Señor y vivir agradándole en todo.

La promesa de Dios es transformar nuestra vida, eso está claramente ilustrado en el versiculo13 del capítulo 55 cuando dice: “En lugar de zarzas, crecerán cipreses; en lugar de ortigas, crecerán arrayanes. Esto dará lustre al nombre del Señor; ¡será una señal eterna que durará para siempre!” nuestra vida será cambiada, de zarza a ciprés y de ortiga a arrayan! Por la obra de nuestro Dios.