No nos preocupan las estadísticas, nos preocupan las evidencias de que hay algo que estamos haciendo mal y que es urgente corregir. Dos encuestas realizadas recientemente, muestran cómo se va reduciendo el número de jóvenes que están dejando de creer en Dios. No resulta muy sorprendente esta conclusión, por cuanto esos mismos jóvenes tienen una nueva creencia: La de la tecnología y más precisamente la informática.

Estaríamos hablando que más que dejar de creer, estamos haciendo una sustitución: Cambiamos al Dios verdadero por lo que llamamos sistemas de información.

En el fondo este supuesto cambio de tendencia no es otra cosa que la muestra rotunda de todo lo que la Iglesia de Jesús, está dejando de hacer con nuestros jóvenes.

Estamos más preocupados en divertirlos que en enseñarlos, más interesados en darles actividades que en profundizar sus conocimientos del Mandato que todos hemos recibido.

No nos preocupan las estadísticas, nos preocupan las evidencias de que hay algo que estamos haciendo mal y que es urgente corregir. Esto también nos será reclamado.