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"Todo hombre prudente procede con sabiduría; Mas el necio manifestará necedad". (Proverbios 13:16)

Existe una frase que dice que “la prudencia es la fuerza de los débiles”, porque aunque estamos muchas veces en debilidad, el ser prudentes nos ayuda a vencer ciertos obstáculos que la imprudencia no los podría vence.

Ser prudente es ser cuidadoso, sensato, discreto, precavido, que evita problemas… Según el diccionario la prudencia es "la capacidad de pensar ante acontecimientos o situaciones, pensar acerca de posibles riesgos o circunstancias para evitar y no recibir daños o problemas innecesarios", la prudencia nos hace ser precavidos, tener madurez, ser previsores, en otras palabras: pensar antes de actuar. Ser prudente es esa virtud que tienen las personas para desenvolverse de manera justa y sobre todo de manera adecuada a la situación que les toca vivir.

Por el contrario la necedad es ser imprudente, actuar sin pensar, sin prevenir, sin tener en cuenta nada, alguien que no se detiene a pensar ni reflexiona.

En nuestros días estamos llenos de personas imprudentes, hay imprudencia para hablar y decir cosas fuera de lugar, somos imprudentes cuando tomamos el lugar en la vida de otros que no nos corresponde, también actuamos imprudentemente cuando preferimos comentar un asunto en vez de ser discretos, en muchos momentos todos hemos sido imprudentes, pero no se trata de no cometer nunca un error, se trata de NO PERMANECER en ese error y aprender cada día a ser más prudentes, hoy mejor que ayer y mañana mejor que hoy...

Cómo es nuestro caminar diario respecto a la prudencia en los días que estamos viviendo? La escritura de hoy dice en Proverbios 13:16 que todo hombre que es prudente procede o actúa con sabiduría,el hombre prudente actúa con conocimiento o con inteligencia, pero el hombre necio manifiesta su necedad.

Vienen días en los que debemos manifestar el ser prudentes y no actuar con falta de sabiduría, pensar antes de actuar, la prudencia es sumamente importante en este tiempo para salvar vidas, no solo la nuestra sino la de muchos que están a nuestro alrededor, como dice la palabra procedamos con sabiduría, al salir del confinamiento poco a poco no pensemos que ya todo ha pasado, seamos prudentes, actuemos con sabiduría como El Señor nos enseña en su palabra.

Cuando somos prudentes El Señor está con nosotros recordemos que la falta de sabiduría y la imprudencia pueden traer a nuestra vida posibles riesgos o circunstancias difíciles, pidamos a Dios sabiduría y prudencia en este y en todo tiempo para no sufrir daños y tener problemas innecesarios que podríamos haber evitado.