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Un estudio concreta qué exoplanetas son potencialmente habitables.

Para poder buscar vida en el espacio exterior, los astrónomos necesitan primero saber a dónde mirar. Un nuevo estudio de la Universidad de Northwestern les ayudará a concretar esa búsqueda.

El equipo de investigación es el primero en combinar el modelado climático 3D con química atmosférica para explorar la habitabilidad de los hipotéticos planetas alrededor de estrellas enanas de tipo M, que constituyen alrededor del 70 por ciento de la población galáctica total. Usando esta herramienta, han redefinido las condiciones que hacen a un planeta habitable al tener en cuenta la radiación de la estrella y el ritmo de rotación del planeta.

Entre las conclusiones está que solo los planetas que orbitan estrellas activas (aquellas que emiten mucha radiación ultravioleta) pierden mucha agua por evaporación. Los planetas alrededor de estrellas inactivas o tranquilas tienen una mayor probabilidad de conservar el agua líquida esencial para la vida.

También hallaron que los planetas con capas de ozono delgadas, aunque tengan temperaturas superficiales habitables, reciben niveles peligrosos de radiación UV, lo que los hace nocivos para la vida compleja en su superficie.

El trabajo, encabezado por Howard Chen, se publicó en la revista Astrophysical Journal.

Para sostener vida compleja, los planetas necesitan ser capaces de mantener agua líquida en su superficie. Si están demasiado cerca de su estrella, el agua acabará evaporándose por completo. Si están muy lejos, entonces se congelará, y el efecto invernadero no podrá mantener la superficie lo bastante caliente para la vida. La zona llamada “Ricitos de oro”, corresponde a la zona habitable alrededor de una estrella donde el agua se mantiene líquida.

Los científicos han estudiado las estrellas enanas rojas de clase M porque son numerosas y más fáciles de encontrar e investigar, lo que ha supuesto hallar en ellas muchos planetas extrasolares. Para entender las características de sus atmósferas, se han utilizado técnicas que ayudan a obtener una mejor descripción de cómo interactúa la radiación UV con los gases, incluido el vapor de agua y el ozono en ellas.

En las simulaciones, se ha concluido que la radiación de la estrella juega un papel decisivo a la hora de determinar si un planeta es o no habitable. Como se ha dicho, las estrellas activas evaporan más fácilmente el agua de sus planetas. De la misma manera, si sus capas de ozono son delgadas, la radiación UV afecta en mayor medida la superficie, dificultando el sostenimiento de la vida.

Toda esta información podrá utilizarse para buscar vida en otros entornos. El telescopio espacial Hubble y el futuro telescopio espacial James Webb poseen la capacidad de detectar vapor de agua y ozono en los exoplanetas. Es cuestión solo de saber a dónde mirar.

Parece que así estaremos algo más cerca de responder a la eterna pregunta: ¿estamos solos en el universo?