Hazte socio de radio solidaria

Las cartas de las familias diversas.

Decidieron crear un juego de cartas con distintos tipos de familia al percatarse de que no existía demasiado material para trabajar la diversidad. “Lo que ya es una realidad en las aulas, donde conviven niños que tienen familias muy distintas. Ellos lo viven día a día sin embargo en los libros de texto, por ejemplo, todavía no es común”, cuenta Carmen Ivars, una de las creadoras del juego Tutty, junto a Juan Lillo, coeducador, uno de los referentes estatales en la elaboración de didácticas y buenas prácticas coeducativas. Lograron que el juego fuese una realidad tras una campaña de crowdfunding de la plataforma Verkami y su equipo lo forman La Naturadora y Eltakataka. Parte del equipo inventor del juego viajó hace unos días a Vigo para darlo a conocer.

No hay familias modelo. Los personajes son todos muy distintos. Como explican en la presentación del juego: “En este mundo cada cual es de una manera. Algunas familias son silenciosas, otras muy ruidosas. Algunas crían gallinas; otras montan pollos para defender lo justo... Hay familias con dos madres, con dos padres, familias que viven en comunidad y otras que adoptan o acogen a mayores o menores para compartir amor, tiempo y felicidad. Este juego es para eso, para crecer sin esquemas, prejuicios ni estereotipos. Y_para amar en libertad, que es la única forma de amar. No hay familias modelo ni modelos de familia”, se explica en la presentación del juego.

Estructura. Tutty consta de 38 cartas: 28 personajes distintos y 12 acciones (desde matrimonio, hasta separación, adopción, acogida, defunción...). Se puede jugar en grupos de dos o cuatro personas. Es a partir de los ocho años, si bien los inventores del juego indican que también les gusta a mayores.

Amor y cuidados. La intención de los creadores de Tutty es aportar material para facilitar la coeducación; que los pequeños entiendan que hay distintos tipos de familia “de hecho ya es una realidad en sus propios hogares”. “Se trata de un grupo de personas que se procuran cuidados entre ellas, esta sería una buena definición”, expresó Carmen Ivars en su visita a Vigo.

En casa o en el aula. Puede jugarse en casa, entre padres e hijos, o también en grupos de amigos para ver la evolución de las familias que se van formando, atendiendo a distintas generaciones. También puede ser un buen material para trabajar la coeducación en el aula. “En este caso enviamos varios juegos de cartas y una propuesta didáctica”, expresa Ivars. Las posibilidades van desde 5º y 6º de Primaria hasta Secundaria”, añade. “Queremos que los niños y las niñas aprendan que las relaciones familiares se fundan en el afecto, los cuidados y el respeto”, indica el equipo.

La dinámica del juego es “sencilla” según el equipo que trabajó en su elaboración, desde educadores a ilustradores, si bien para llegar a buen puerto es necesario pensar en una estrategia. Tutty va dirigido a aquellas personas que busquen juegos no sexistas, que promuevan la superación de estereotipos de género y que muestren la diversidad ofreciendo nuevos referentes.

Más allá del juego en casa o en espacios lúdicos, contempla también un proyecto educativo de coeducación dirigido a centros escolares. Este juego invita a la reflexión sea cual sea la edad, a abrir la mente a todo tipo de familias, a empatizar y a valorar a esas personitas que en una familia: trabajan, cocinan, cuidan a mayores y miman a peques como si tuviesen súper poderes.