Hazte socio de radio solidaria

La ingratitud ya es parte de la vida diaria, mostremos gratitud porque hace mucha falta”, es una frase que escribí hace un tiempo porque refleja que vivimos rodeados de una sociedad que por naturaleza no es agradecida, aunque pensemos que no es así la mayor parte del tiempo estamos recibiendo mensajes a través de los medios de comunicación y de diversas tendencias que constantemente nos dicen que nos merecemos todo, que nos merecemos lo mejor y que tenemos derecho a ser felices.

No es que esto sea mentira, pero debemos detenernos un poco y pensar... si todas estas frases y afirmaciones nos están ayudando o perjudicando para ser personas agradecidas, personas que tienen un corazón lleno de agradecimiento por las cosas grandes pero también por las cosas pequeñas.

Algo tan sencillo como lo es la salud, no siempre damos gracias a Dios por la salud, hasta el día que la perdemos y nos cuesta recuperarla, entonces entendemos el tesoro tan grande que tenemos de comenzar la rutina diaria sin ningún tropiezo.

Hoy muchas tiendas aquí en España y en varios países realzan el conocido ya Black Friday porque conviene comercialmente hablando a lo centros comerciales y los puntos de venta, pero anteriormente a este día existe el Día de Acción de Gracias o Thanksgiving Day del que prácticamente nadie habla y nadie celebra solamente en los Estados Unidos, que pena que tomemos otras celebraciones de otras culturas como el Halloween o este Viernes Negro pero el Día de Acción de Gracias se quede siempre en el olvido.

La actitud de hoy es vivir con CORAZONES AGRADECIDOS y vamos a ver la actitud de una persona que aparece en la biblia que fue la única que volvió a dar gracias después de un gran milagro recibido.

Todos hemos leído la historia de los 10 leprosos que fueron limpiados, la historia dice en Lucas 17 que cuando pasaba Jesús entre Samaria y Galilea salieron a su encuentro 10 hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos, alzando la voz dijeron Jesús, maestro ten misericordia de nosotros! Cuando Jesús los vio les dijo "Id mostraos a los sacerdotes y yendo de camino mientras iban fueron limpiados" ellos siguieron las instrucciones de Jesús, tenían fe en Él y conforme a su fe fue hecho el milagro, pero aunque tenían fe los 10 solamente uno tenía un corazón agradecido.