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Gedeón era un hombre temeroso y Dios le llama valiente, recibe el llamado para ser el instrumento que Dios usaría para liberar a su pueblo de la opresión de los madianitas.

Gedeón recibe en su corazón la paz de Dios, luego pone al Señor en el primer lugar del pueblo de Israel destruyendo los falsos dioses e imágenes que habían puesto en su lugar, luego la fe de Gedeón aumenta un poco más cuando él llama un ejército de más de treinta mil hombres y al final Dios deja solamente 300 hombres para derrotar a todos sus enemigos, para que la seguridad del pueblo de Israel no estuviera en sus propias fuerzas sino en Dios, el corazón de Gedeón cada vez más seguía al pie de la letra las instrucciones que Dios le daba hasta que vio la promesa de Dios cumplida y su pueblo liberado de sus enemigos

Gedeón estaba aprendiendo que las estrategias de Dios no son las mismas estrategias de los hombres, una estrategia es el arte de dirigir una serie de acciones muy meditadas, encaminadas a lograr algo. Dios es experto en crear estrategias perfectas para nosotros sus hijos, para darnos victoria sobre nuestros enemigos, Dios siempre tiene planes de bien y no de mal para cada uno de nosotros.

La historia de Gedeón en esta parte, muestra una estrategia de Dios perfecta, sin lugar a dudas, escogió únicamente 300 hombres, el ejército de los madianitas eran miles, la palabra dice que estaban juntos los madianitas, los amalecitas y los hijos del oriente, y que sus camellos eran innumerables como la arena que está en la ribera del mar en multitud. Si los camellos eran innumerables, imaginemos la cantidad de hombres que formaban el ejército enemigo. Humanamente hablando era algo imposible de lograr con escasos 300 hombres.

Pero había una debilidad en el pueblo enemigo, que Dios también conocía, era el temor, así que Jehová envía a Gedeón y a su criado a escuchar una conversación entre los madianitas, un hombre estaba contando a su compañero un sueño donde veía un pan de cebada que rodaba hasta el campamento de Madián el cual llegó hasta la tienda y la golpeó de tal manera que cayó, a lo que su compañero le dice que eso no es otra cosa que la espada de Gedeón, porque Dios le ha entregado en sus manos a los madianitas y a todo su campamento. El ejército enemigo se llenó de temor.

La conclusión de este sueño está en Jueces 7:15 “Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró; y vuelto al campamento de Israel, dijo: Levantaos, porque Jehová ha entregado el campamento de Madián en vuestras manos."

Gedeón ahora era un hombre de fe y esa confirmación vino al corazón de Gedeón como agua refrescante para animarle a tomar acción y no dudar que Dios les daría la victoria, primero adoro y dio gracias al Señor por esta confirmación y así con 300 hombres repartidos en tres partes, trompeta en mano, cántaros vacíos y teas ardiendo dentro de los cántaros se aproximaron al campamento. No llevaban ni una sola arma, ni una sola espada, nada, solamente lo que Dios les dijo que llevaran, porque Su estrategia era perfecta.

Y así fue, a la media noche cuando acababan de renovar los centinelas la guardia, tocaron las trompetas, quebraron los cántaros, y con la otra mano tomaron las teas encendidas y gritaron !Por la espada de Jehová y de Gedeón!. Dice la palabra que estuvieron firmes, cada uno en su puesto, alrededor del campamento, aquel susto para sus enemigos fue tremendo, alimentado por los temores que ya Dios había puesto en sus corazones, y así Jehová confundió su visión y en medio de la noche se destruyeron entre ellos mismos y Gedeón y sus guerreros tuvieron una gran victoria.

Es emocionante imaginar ese gran evento, cómo fue posible para un grupo tan pequeño de guerreros lograr una victoria tan grande. Hoy también nosotros podemos tener grandes victorias en nuestra vida si somos fieles, tenemos fe y obedecemos firmemente a Dios, pidiendo su dirección, Él siempre tendrá una estrategia perfecta para librarnos de cada situación, problema o adversidad que se nos presente.

La vida es un campo de batallas diarias, unos días más difíciles que otros, tiempos más sencillos de llevar y tiempos más complicados, a lo largo del día podemos enfrentar muchos obstáculos problemas, discusiones, malas respuestas por parte de otros o nuestro propio estado ánimo puede convertirse en una batalla. Qué podemos hacer para tener la victoria? Cómo acertar en la forma de actuar y ganar la batalla??

Debemos buscar a Dios y preguntarle cuál es Su estrategia para esta situación que hoy estamos enfrentando?Qué debemos hacer en los problemas que pueden surgir como la falta de economía, los temores al futuro, cómo enfrentar el día a día que nos toca vivir. ¿Qué pasos dice la palabra que debo dar? ¿Cómo debo reaccionar ante esta adversidad?

Dios siempre tiene la estrategia perfecta para todo, vivamos con la actitud en el corazón de seguir las instrucciones que Dios nos da, siguiendo sus estrategias hasta alcanzar la victoria, no dudemos en buscarlo primero a Él, no esperemos o pongamos nuestras esperanzas en una fórmula mágica, en nuestras propias fuerzas o en lo que los hombres pueden lograr, debemos buscar a Dios, porque solamente Él tiene las respuestas a todas nuestras preguntas y él conoce todas las salidas de las situaciones que hoy nos toca enfrentar y vivir, así que hablemos con él , escuchemos atentamente su consejo, leamos su palabra, adoremos y démosle gracias por la victoria, sigamos sus pasos, obedezcamos, seamos fieles, mantengámonos firmes como este pequeño ejército y Dios nos dará la victoria que cada uno de nuestros corazones espera, porque las estrategias de Dios son perfectas.