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La historia donde aparece Gamaliel comienza hablando de la persecución de los cristianos y cómo les encarcelaban y no les permitían predicar la palabra de Dios, esa noche anterior un ángel del Señor les abrió la puerta y los sacó de allí, y ellos sin temor a ser apresados nuevamente se van a predicar la palabra de vida.

El concilio fue convocado con todos los ancianos de los hijos de Israel para decidir qué podían hacer con estos hombres que iban moviendo multitudes compartiendo acerca de Jesús y cuando fueron a buscar a los apóstoles no les encontraron en la cárcel y les hallaron otra vez enseñando al pueblo.

El jefe de la guardia de los alguaciles los trae nuevamente ante el concilio y vuelve a decirles que no deben predicar ni enseñar al pueblo acerca de Jesús, la situación era bastante tensa, pues estaban enfurecidos y querían matarlos dice la escritura, y en ese momento se levanta Gamaliel y pide que los apóstoles que salgan afuera y él declara palabras sabias a todas las autoridades del lugar.

La escritura dice que Gamaliel recuerda hombres que se levantaron en otros tiempos y que luego fueron muertos y sus seguidores junto con ellos, él había vivido ya la experiencia de personas que se levantaban y movían personas, pero que su obra terminó juntamente con ellos.

Sin embargo declara en el libro de Hechos 5:38 y 39 “Y ahora os digo: Apartaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios.”

Es una declaración sorprendente y que nos enseña una actitud del corazón admirable y digna de seguir: LO QUE ES OBRA DE HOMBRES SE DESVANECE, LO QUE ES DE DIOS NO SE PUEDE DESTRUIR, por el contrario prospera.

Esta palabra la escuché hace muchos años y ha marcado mi vida en muchos aspectos porque he sido testiga viendo cómo las cosas que son del Señor no se destruyen o se desvanecen, pero las que no son de Dios sino que son ideas, sueños, planes o acciones de hombres, pueden comenzar y avanzar un poco al final se desvanecen y es como si nunca hubieran existido.

Y Gamaliel de esa forma salva la vida de los apóstoles, pero nos deja un agran enseñanza, porque cuando estamos haciendo cosas con nuestras fuerzas, luchamos y luchamos y a veces las cosas no prosperan, no avanzan y por mucho que nos esforzamos al final no funcionan y desaparecen, sin embargo las cosas que vienen de Dios nunca son destruidas, por ese motivo es tan importante pensar si en algunos momentos quizás haciendo nuestra voluntad, estamos luchando contra Dios.

Este principio de la biblia se puede aplicar a todas las cosas, cuando tenemos planes en mente y los ponemos delante del Señor tenemos que tener la apertura en el corazón de saber que si es de Dios no solo va a comenzar, sino que va a prosperar y dará mucho fruto. Cuando estamos solteros y oramos porque Dios nos de una pareja debemos pensar de esta forma y veremos muchas cosas con más claridad, si esta persona que tengo en mi corazón está en los planes de Dios para mi, mi relación comenzará y prosperará pero sino es de Dios se desvanecerá.

Nuestro deseo es agradar al Señor y nunca luchar contra él, pero cuando anteponemos nuestros planes, deseos, sueños y suponemos que estamos en lo correcto y las cosas no avanzan, quizás comenzamos a hacer por nuestra cuenta cosas para que parezca que prospera, pero realmente estamos luchando contra los planes de Dios para nuestras vidas, porque las cosas que vienen del Señor siempre van a ir a más y no serán destruidas.

Quiero recordar hoy 3 escrituras que confirman esta actitud del corazón que Gamaliel nos enseña hoy:

LO QUE DIOS HACE NADIE LO ESTORBA: Isaías 43:13 dice “Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre. Lo que hago yo, ¿quién lo estorbará?” La palabra de Dios es clara lo que Dios hace nadie puede estorbarlo, nadie puede entorpecer, obstaculizar, obstruir o impedir, así que si estamos luchando contra algo para que sea como nosotros queremos, debemos descansar en El Señor esa situación y dejarlo en Sus manos porque lo que viene de Su mano nadie puede estorbarlo.

LO QUE DIOS HACE VA EN AUMENTO HASTA QUE ES PERFECTO: Proverbios 4:18 dice “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.” Cuando caminamos en la voluntad de Dios vamos como la luz de aurora, que nace muy suave en medio de la oscuridad de la noche, pero que va en aumento hasta que el sol brilla en su máximo esplendor y el día es perfecto, las cosas que vienen de Dios son así, nacen y es normal que no sean tan claras y seguras, pero si tenemos paciencia irán poco a poco en aumento hasta que son perfectas, porque lo que Dios comienza siempre va en aumento hasta que es perfecto.

LO QUE DIOS COMIENZA LO PERFECCIONA: Filipenses 1:6 dice “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” Cuando algo que comienza es obra de Dios el se encarga de perfeccionarlo, Dios no deja su obra a medias, él comienza y lo perfecciona. Por esa razón el personaje bíblico de hoy Gamaliel, tuvo esa actitud en el corazón, una actitud sabia, el era un maestro y doctor de la ley conocía los principios eternos de Dios y cómo las cosas que vienen de su mano siempre prosperan hasta que son perfectas.

Vivamos entonces con la actitud en el corazón de no luchar contra Dios pensando en estos principios básicos que la palabra de Dios nos enseña, cuando tengamos planes, sueños, proyectos, relaciones o aplicado a nuestra propia vida, dejemos las cosas en manos del Señor porque debemos estar seguros que si lo que deseamos o hacemos es obra de hombre se va desvanecer, pero si es de Dios nadie lo estorbará, va ir en aumento y se perfeccionará. Tengamos la actitud en el corazón que tuvo Gamaliel, no luchemos contra Dios.