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las actitudes del corazón son esos caminos que transitamos ante cada situación que la vida nos presenta, algunas veces nuestras actitudes son equivocadas y nos llevan por caminos de mal y otras veces nuestras actitudes son las correctas y nos llevan a una vida de bendición y sobre todo que agrada a Dios.

Hoy hablaremos de un personaje de la palabra de Dios que sorprende por la edad tan corta que tenía cuando comenzó a reinar sobre Israel, el Rey Josías.

Para entender un poco su historia podemos ver que su abuelo fue el Rey Manasés, en el libro de 2 de Reyes 21 dice que este rey hizo lo malo delante de los ojos del Señor, también derramó mucha sangre inocente y no sólo pecó él sino que incitaba al pueblo de Dios a pecar y hacer abominaciones contra Dios.

Cuando Manasés muere en su lugar queda el Rey Amón quien hizo lo malo ante los ojos del Señor, al igual que su abuelo Manasés, y el pueblo al ver lo que hacía, hicieron una conspiración contra él y le mataron, poniendo su lugar a su hijo Josías.

Dice la escritura en el libro de 2 Reyes 22:1-2 “Cuando Josías comenzó a reinar era de ocho años, y reinó en Jerusalén treinta y un años. El nombre de su madre fue Jedida hija de Adaía, de Boscat. E hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en todo el camino de David su padre, sin apartarse a derecha ni a izquierda. 2 Reyes 22:1-2

Josías es un hombre joven que reinó desde su niñez, su juventud y su edad adulta, haciendo lo recto delante de los ojos del Señor, y nos da un gran ejemplo, porque la actitud de su corazón no fue poner la excusa de lo que sus antepasados habían hecho, su abuelo y su padre hicieron lo malo, pero este niño que ahora comenzaba su reinado a tan temprana edad, estaba dispuesto a hacer lo correcto, sin excusas ni pretextos, caminaría en el centro de la voluntad de Dios.

Pienso que una de las cosas más importantes que cuentan en la vida de Josías es lo que su madre le había enseñado, porque la biblia también menciona el nombre de las madres de Manasés y Amón, pero estos hombres hicieron lo malo ante los ojos de Dios y el conocimiento que tenía Josías siendo niño, según las costumbres de Israel era enseñado por su madre porque la madre educaba al niño hasta los 12 años y luego ya era la responsabilidad del padre, por eso es tan importante la labor de una madre en la vida de una personas porque puede marcar el camino para hacer y vivir en la voluntad de Dios o apartarse de ella.

La actitud del corazón del Rey Josías fue hacer la voluntad de Dios sin apartarse ni a derecha ni a izquierda, y su historia nos habla de 3 cosas muy importantes que este Rey hizo que marcaron un cambio en la historia del pueblo de Israel, quienes hasta ahora estaba siendo guiados por hombres que no agradaban a Dios.

JOSÍAS BUSCÓ A DIOS DESDE SU JUVENTUD: 2 Crónicas 34:3 dice “A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre; y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas, e imágenes fundidas.” Dice la palabra que Josías buscó a Dios aún siendo muchacho, tendría unos 16 años cuando comenzó a buscar al Dios de su padre David, que era del linaje del cual venía, Josías no se excusó con su familia y no se quedó hundido en lo que habían hecho sus antecesores, este era un tiempo nuevo, su propio lugar en la historia, y esto nos enseña una actitud del corazón que no se justifica por lo que otros han hecho o nos han dado como ejemplo, sino que actúa, buscando el centro de la voluntad de Dios, lo que pasó es pasado, lo que cuenta es el presente y eso Josías lo tenía muy claro en su corazón a pesar de ser tan joven.

JOSÍAS RECUPERÓ EL LIBRO DE LA PALABRA DE DIOS EN MEDIO DE SU PUEBLO: Cuenta la historia que Josías mandó al gobernador para que fuese a ver el trabajo de la reparación de la casa del Señor que estaba prácticamente destruida y allí fue hallado el libro de la ley de Dios, la palabra había sido completamente apartada del corazón del pueblo de Dios y por esa razón llevaban años haciendo lo que querían y pecando contra Dios. 2 Reyes 22:13 dice “porque grande es la ira de Jehová que se ha encendido contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro, para hacer conforme a todo lo que nos fue escrito.”

Josías tomó la actitud en su corazón de retomar la ley de Dios para él y para su pueblo, para comenzar a hacer lo que El Señor les había dicho que hicieran y no apartarse de Su voluntad, esto nos da un gran ejemplo de lo que la palabra significa y el valor tan grande que tiene en nuestra vida el leerla, escucharla, meditarla y sobre todo ponerla por obra, para no apartarnos de la voluntad de Dios.

JOSÍAS DESTRUYÓ LAS OBRAS DE LAS TINIEBLAS DE SU PUEBLO: 2 Reyes 23:4 “Entonces mandó el rey al sumo sacerdote Hilcías, a los sacerdotes de segundo orden, y a los guardianes de la puerta, que sacasen del templo de Jehová todos los utensilios que habían sido hechos para Baal, para Asera y para todo el ejército de los cielos; y los quemó fuera de Jerusalén en el campo del Cedrón, e hizo llevar las cenizas de ellos a Bet-el.”

Josías no anda buscando excusas, él estaba determinado a hacer la voluntad de Dios de forma radical, así que erradicó todo lo malo, las obras de las tinieblas que tenían cautivo al pueblo y lo utensilios de la casa de Jehová que habían sido hechos para adorar otros dioses los quemó, sacando toda obra de maldad de en medio del pueblo.

La actitud del corazón de JOsías fue radical, el no podía andar complaciendo al pueblo y complaciendo a Dios, tenía que hacerlo así o de lo contrario las cosas no iban a cambiar, ya que sus antepasados habían dejado al pueblo de Dios hundido en el pecado y en la maldad.

Así que la vida de Josías nos enseña 3 cosas tan importantes para tener una actitud en el corazón que busca hacer la voluntad de Dios sobre todas las cosas:

Buscar a Dios desde nuestra juventud y no esperar a dar pasos de fe poniendo como excusas nuestro pasado o nuestra familia o las circunstancias que nos han tocado vivir.

Recuperar a palabra de Dios en medio del corazón para conocerla y saber lo que El Señor manda, lo que le agrada y lo que aborrece, si no conocemos Su palabra, tampoco conoceremos si estamos haciendo lo correcto.

Y la tercera cosa, desechemos radicalmente toda obra de mal de nuestra vida, no conservamos ni escondamos nada que sea malo ante los ojos de Dios, debemos erradicar completamente las obras de maldad de nuestras vidas y tendremos como Josías una actitud en el corazón que camina en el centro de la voluntad de Dios todos los días de nuestra vida!