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¿Qué es perdonar? El perdón es fundamentalmente una decisión personal. Por eso nace de la voluntad, de la razón, de la inteligencia….Lleva un largo camino lograr que se instale en el corazón y se convierta en un sentimiento.

Uno de los conflictos más frecuentes en que se encuentran los cristianos que procuran vivir con cierta coherencia el Evangelio, es la dificultad para perdonar. Y no es para menos. No es posible hacerse el distraído ante todas las invitaciones de Jesús a perdonar. La pregunta de Pedro para intentar “zafar” terminó mal. “no siete, sino stenta veces siete”. Aquella referencia al culto “si vas a depositar tu ofrenda y tu hermano tiene algo contra de ti, ve y reconciliate con tu hermano”…Además en el Padrenuestro Jesús condiciona de alguna manera nuestor perdón por parte del Padre. No: es imposible ignorar la obligación de perdonar. Pero también admitamos cuan difícil es poner en práctica ese mandato. Y si no, la sabiduría popular no hubiera acuñado el dicho: “errar es humano, perdonar es divino”. Con lo cual se concluye que sin cierta ayuda del cielo nos es imposible practicar el perdón. Por eso en el incio de todo camino de reconciliación está el reconocimiento de nuestros límites. No podemos engañarnos. Del aceptarnos tal cual somos nace el aceptar nuestra debilidad, nuestra flaqueza… El decirle sinceramente a Dios en la oración:”Señor, yo no puedo perdonar, soy muy pobre…Ayúdame a cambiar mi corazón…Esta actitud que nace de la inteligencia, del conocimiento de una verdad que deseamos poner en práctica pero que se nos escapa, es un comienzo de salud espiritual, de pacificación interior.

La actitud opuesta nos enferma y a menudo la encontramos si no en nosotros mismos en gente que nos rodea. El masticar y rumiar resentimientos, el vivir recordando la afrenta reinstala sentimientos enfermizos y enfermantes. Por eso el primer escalón de un camino de perdón es reconocer que han apoderado de nuestos sentimientos. Y que solos no podemos …Por eso miremos en nuestro interior… Aceptemos nuestra realidad diciendo con San Francisco de Asís “ Lo que se es ante Dios eso se es y no más”