La gran pregunta es ¿Cómo hago para limpiar mi vida?, Dios dice en su palabra que solo es posible a través de Jesús y de su Sangre. Sólo Él con su poder puede limpiarnos y reparar los “defectos de fábrica”, como el maltrato que sufrimos en nuestra niñez.

Con nuestras propias fuerzas nunca lo lograremos, ¡No luchemos más!. Si permitimos que pase el tiempo y no buscamos una solución jamás sabremos como arrancar el problema de su raíz.

Isaías 55:7. “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar”